Uno de los derbis de la categoría se celebró este fin de semana y el resultado fue favorable a las de Gijón, que se enfrentarán tras el descanso navideño a un imprevisible Val do Ulla. El Oviedo Moderno se volverá a medir en el Díaz Vega al At. Arousana; mientras el E.F. de Mareo lo hará de nuevo en casa ante el Amigos del Duero.
OVIEDO MODERNO 1 - GIJON F.F. 2
Que el futbol no es justo es algo evidente, y son muchas las ocasiones en que sale vencedor de un encuentro quien menos se lo merece. Este fue el caso de este fin de semana donde las chicas del Gijón F.F. se marcharon con los tres puntos gracias a su veteranía, y haber aprovechado las dos oportunidades que tuvieron.
El Oviedo Moderno B, puso el juego, muy bonito en ocasiones, pero el Gijón F.F se llevó los puntos, tras mantener una buena actitud defensiva, y ayudados en el descuento por un penalti, que supuso el definitivo 1-2, y que sólo existió en la cabeza del colegiado, que también fue muy permisivo con algunas entradas violentas de las visitantes, que debieron acabar el partido con alguna jugadora expulsada.
Al descanso se llegó con ventaja local, tras el gol de Irene, que adelantó en el marcador al Oviedo Moderno. Tras el descanso Ini consiguió los goles del Gijón F.F., uno al saque de una falta mientras las verdinegras colocaban la barrera, y otro de penalti en el final del partido.
E.F. MAREO 0 - PONTEVEDRA 0
En Mareo la injusticia lo fue con el futbol y con las jugadoras de los dos equipos. La culpa la tiene el club al meter a jugar a estas chicas en un patatal indecente, donde mantenerse en pie, con el barro llegando a los tobillos, es ya un milagro. Así es imposible jugar a futbol y mucho menos crear afición. Se pierden todas las ganas por disfrutar del futbol.
El partido comenzó con una pequeña polémica por un error de ambos clubs. Las locales indicaron por fax a las gallegas que usarían el uniforme rojo y blanco el lugar del habitual negrillo. Las de Pontevedra, dejaron el granate en casa y trajeron un azulón (en lugar de traer las dos equipaciones). Al final jugaron la primera parte de negrillo unas y azulón otras (casi no se distinguían). En la segunda mitad, las locales usaron su segunda equipación roja y blanca.
El juego fue al patadón, como no podía ser de otra forma en ese campo. Dos goles marcaron las de pontevedra, per5o fueron anulados justamente por el colegiado al encontrarse en fuera de juego.
Las de Mareo, contaban con un equipo mermado (nada menos que ocho bajas), y sin porteras. Tuvo que ocupar esa posición la central Rebeca, que realizó una buena labor. Pudieron conseguir la victoria tras una gran jugada de Eva Campa que tras driblar a la portera visitante, no logró marcar a puerta vacía.
(redacción de
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