Foto: La Voz de Asturias
El guardameta Guillermo volvió en la tarde de ayer a la disciplina del Marino, al estampar su firma en un nuevo contrato, poniendo así punto final al auténtico culebrón de verano protagonizado por el conjunto luanquín para cubrir de manera satisfactoria su portería.
Guillermo, que llegó al conjunto de Miramar hace dos temporadas, procedente de la Gimnástica de Torrelavega, estuvo a punto de desligarse de dejar la disciplina del club en la pasada pretemporada y acabó haciéndolo en la presente el mismo día en el que el equipo hacía su presentación en Miramar.
Tras la marcha de Guillermo, el Marino puso sus ojos en Rafa Ponzo, portero al que el Real Oviedo le había comunicado que vería con buenos ojos una rescisión de contrato, algo que el pasado jueves fue anunciado por el propio conjunto de la capital el pasado jueves, razón por la que el hispano-venezolano no jugó el amistoso de Mieres.
En Luanco empezó a correr ese mismo día el rumor de que Rafa Ponzo no recalaría en el Marino y que su destino estaba en un equipo europeo que jugará la UEFA y, como quiera que la llegada de un portero de garantías se estaba demorando, Luis Gallego decidió que en 24 horas su equipo tendría un portero de garantías, que acabó siendo Guillermo, entre otras cosas, porque Rafa Ponzo no dio el sí definitivo, comentando el aún portero del Real Oviedo, que aún se ejercitó ayer a las órdenes de Toño Velázquez, que "si no le contesté al Marino no fue por darle largas. Lo que ocurre es que aún no firme la rescisión de contrato y mientras no quede desvinculado seguiré entrenándome con el Real Oviedo".
El caso es que Guillermo,que se ejercitó unos días a prueba con el Deportivo, sin que el club gallego se decidió a incorporarlo a su plantilla, estuvo ayer tarde en Miramar y, a pesar de que tenía una oferta en firme del Eibar y otra del Vecindario, optó por estampar de nuevo su firma por el Marino en un contrato en el que se ha incluído una cláusula, pro lo que podría abandonar el club si un equipo de superior categoría se interesa por sus servicios antes del 15 de diciembre, siempre que haya una compensación económica u ofrezca otro guardameta.
J. R. SIRGO Y GONZALEZ FIERROS (La Voz de Asturias)