PALENCIA 1 - SPORTING DE GIJON 0
Foto: MANUEL BRAGIMO (EL COMERCIO)
Palencia: Dani Roiz; Víctor Loma, Sedano, Corral, Serrano; Roberto, Iván, Rubén, Gómez; Niche y David Lago.
En la segunda parte, el técnico Del Barrio introdujo a Juanes; Cuenca, Villahoz, Blanco, Ángel Luis; Albertín (Sergio, minuto 81), Otero, Armendáriz, Calvillo; Carlos y Abando (Juan, minuto 81).
Sporting: Manu; Iván Guardado, Enguix, Jorge, Raúl Cámara; Míchel, Andreu; Pedro, Jairo, Sergio; y Omar.
En el segundo período formó con Alejandro; Sastre, Jony, Juanmi, Noel; Javi Fuego, Landeira; Gerardo, De Lucas, Diego Castro; y Barral.
Gol: 1-0: minuto 29, David Lago.
Árbitro: David Becerril (Palencia).
Incidencias: unas 1.500 personas en La Balastera, con presencia de seguidores rojiblancos. Tarde soleada, 30 grados, y terreno de juego en buen estado. Sedano y Jorge fueron los capitanes. El Sporting puso el balón en juego.
El Sporting cayó en su primer partido de pretemporada ante el Palencia ofreciendo una imagen de cansancio. Los rojiblancos carecieron de llegada, se excedieron con las imprecisiones en los pases y se vieron sorprendidos por la presión ejercida por el equipo castellano.
Manuel Preciado empleó un sistema 4-2-3-1 en ambos períodos. En el primero, Jairo realizó una función de enlace, cerca de Omar, quien trató de ofrecer movilidad para retrasarse en algunas ocasiones. En esos primeros minutos, el Sporting realizó algunas aproximaciones de peligro, pero sin remate. Sergio se dejaba notar en la banda izquierda con acciones esporádicas, pero sus servicios al centro del área no encontraron compañero.
Su rival, el equipo palentino, controló con más soltura el duelo, llevó mejor el peso del juego, aunque tampoco inquietó en su faceta rematadora. Los principales problemas llegaron por la banda del ex realista Gómez. Uno de sus envíos dio lugar al remate de David Lago, que se coló entre Jorge y Raúl Cámara, superó al meta Manu y desniveló definitivamente el encuentro.
El portero rojiblanco, que nada pudo hacer en el gol del ex sportinguista, apenas tuvo que intervenir el resto de encuentro, aunque sí se vio obligado a hacer una salida a los pies de Niche en un centro de Iván que superó a la zaga gijonesa. Hasta el descanso, el 'once' de Preciado mostró más voluntad que acierto. De hecho, Dani Roiz pasó inadvertido, salvó por un amago de Jairo y un disparo lejano de Omar.
De vuelta al terreno de juego, el Sporting cambió de peones, pero no de disposición. David Barral, teórico delantero, retrasó su posición en exceso, mientras que De Lucas carecía de profundidad y no encontraba espacios libres en la bien organizada defensa local.
El técnico rojiblanco quiso reaccionar e intentó abrir el juego por las bandas, pero ni Gerardo ni Diego Castro mostraron la habilidad necesaria para superar a sus respectivos pares. En esta fase del duelo, los gijoneses disfrutaron de un par de aproximaciones ante la portería de Juanes con un remate de Gerardo y un centro chut de Noel, que desbarató el meta palentino.
El conjunto de Alfonso del Barrio seguía mostrándose más incisivo que su rival y creando complicaciones en jugadas de estrategia, pero los remates de Villahoz y Aitor Blanco carecieron de acierto. Sólo una falta de Nacho Calvillo obligó a Alejandro a lucirse con un desvío a córner. Carlos y Abando también intentaron ganar la espalda a los zagueros gijoneses, pero tanto Juanmi como Jony López se mostraron expeditivos, sin dar ninguna concesión a los palentinos.
El centrocampista Armendáriz adelantó su posición en los últimos minutos para aprovechar el dominio del juego aéreo, pero el partido, hasta el pitido final, no sufrió más novedades.
Aunque se trata de la primera prueba de la pretemporada, la imagen ofrecida por el Sporting no fue buena. Los argumentos del cansancio y la falta de ideas por la sobrecarga de entrenamientos deben completarse con muestras de calidad que ayer no se vieron entre los hombres de Preciado, que se precipitaron en los pases. De hecho, el sentido de la anticipación llevó casi siempre sello palentino.
La expedición rojiblanca emprendió el viaje de regreso por carretera nada más terminar el partido con rumbo a Mareo, donde pernoctaron los jugadores. Antes de subirse al autocar que les trasladó a Gijón, el técnico Manuel Preciado hizo hincapié en el «espíritu de lucha que han puesto mis jugadores», aunque tuvo que reconocer que «he visto cosas buenas, regulares y malas». «El equipo está muy cansado y ha acusado la fuerte carga de trabajo. Le ha costado correr porque tenemos la gasolina justa», añadió el entrenador cántabro, que justificó la presencia de Enguix en el eje de la defensa por «la falta de un central, que, junto a un delantero, debe completar la plantilla».
MANUEL ROSETY (El Comercio)