Los hombres de Celso, en el Consejo, vuelven a hacer lo que ya saben, no pagar, lo que en su día llevó al club a Tercera. Luego presumen de gestión y echan mierda sobre la gestión económica de Lafuente, tutelada por los administradores judiciales. Y todavía no ha habido revolución en la afición azul. ¿A qué estamos esperando, para largar a toda esta gandalla de una vez del Real Oviedo, y que el club vuelva a ser un modelo en toda España? Aun recuerdo cuando los jugadores venían al Real Oviedo, por su seriedad y porque se sabía de que siempre cumplía, aunque pagasen menos que en otros clubs. Ahora tienen que ir a buscar “figuras” al otro lado del charco, pues aquí nadie les cree. (Editorial futboldeasturias.tk)
Algunos jugadores del Oviedo que finalizaron la pasada temporada su relación con la entidad oviedista han presentado denuncia ante la Federación, ya que el club les debe una cierta cantidad de dinero y no se la han abonado, caso de Toni González, entre otros. El club tiene hasta el próximo día 31 para hacer efectivo el pago de la deuda, que no es una cantidad importante, pero en caso de no hacerlo la entidad volvería a descender de categoría.
Se celebró ayer un acto de conciliación en los Juzgados de Madrid entre el ex técnico del Oviedo Antonio Rivas y la entidad azul sin que se llegase a ningún acuerdo al no haber asistido nadie en representación del conjunto oviedista.
La causa del litigio entre Rivas y el Oviedo viene de cuando el consejo de administración le echó a mitad de la temporada pasada. Hubo negociaciones para llegar a un acuerdo con el finiquito del entrenador, que en un gesto de buena voluntad por su parte dio todo tipo de facilidades para que su sustituto, Toño Velázquez, pudiese sentarse en el banquillo sin problemas.
En cuanto al apartado económico, ambas partes, debido a la situación delicada de la entidad, decidieron que se le abonaría el pasado 30 de junio, último día de la temporada. Pero llegada esa fecha nadie del club se puso en contacto con él, ni nadie le explicó la demora.
Antonio Rivas expuso su situación en el Colegio de Entrenadores, que le aconsejó que lo mejor que podía hacer era hablar con el comité jurisdicional, algo que hizo el técnico. Al seguir sin noticias del Oviedo, a pesar de que sabían de sus gestiones, y no recibir ningún tipo de explicación, se acudió al acto de conciliación que se celebró ayer en Madrid.
Ambas partes tienen ahora diez días para presentar alegaciones y, en caso de no llevarlas a cabo, se tramitaría el expediente y el Oviedo tendría que abonarle la cantidad que se le adeuda a Rivas, además de tener que pagar otra cantidad, aún por determinar, en concepto de sanción.
J.M. FELGUEROSO (La Nueva España)