Foto: El Comercio
«Espero que el Oviedo me sirva para introducirme en el fútbol europeo. Puede ser un trampolín para mí». Ésas son las intenciones del nuevo guardameta del Oviedo, el argentino Gastón Fernando Pezzuti, que fue presentado ayer en la sala de prensa del Carlos Tartiere.
El nuevo guardameta azul nació en Buenos Aires el 9 de febrero de 1976. Mide 1,85 metros y pesa 79 kilogramos. Comenzó jugando en el equipo argentino del Racing de Avellaneda, conjunto en el que estuvo siete temporadas, quedando en una de ellas (2000-01) campeón de la Liga argentina. Posteriormente, jugó una temporada en el Club Atlético Lanús, volvió de nuevo al Racing de Avellaneda; se marchó una temporada al fútbol chileno, donde estuvo una temporada en el Deportivo Concepción, para jugar la pasada temporada en Argentina, en el Instituto de Córdoba. Participó con la selección argentina sub-20 en los Juegos Sudamericanos (1995), ocupando la segunda plaza. Ese mismo año logró el título en el Campeonato del Mundo sub-20 en Qatar.
Pezzuti, que compareció ante la prensa acompañado por el consejero Jorge Sánchez, señaló que no creía que le costase mucho adaptarse al fútbol español, «ya que el fútbol es igual en todas las partes del mundo. Quizá pueda costarme un poco más la adaptación debido al estado de los terrenos de juego, ya que en mí país, Argentina, son campos más lentos, mientras que aquí el césped es más rápido; muy parecidos a los que me encontré cuando estuvo en el campeonato chileno».
Sin duda alguna estos primeros días a las órdenes de Toño Velázquez está notando que «los entrenamientos son bastante duros, ya que casi un ochenta por ciento del trabajo que realizamos es físico. Estos primeros días de adaptación son los más complicados».
En cuanto a su nuevo equipo, el Oviedo, y al fútbol español, reconoce que «no tengo muchos datos, ya que no soy una de esas personas que ve mucho fútbol, tan sólo el justo y necesario, y principalmente de Primera División. Poco a poco me voy enterando de la categoría en la que juega el club».
Su llegada al Oviedo se produjo tras «unos contactos con tuve con unos consejeros de la entidad. Estuvimos hablando, viendo todas las posibilidades y después de dos meses de intensas negociaciones llegamos a un acuerdo para jugar en el Oviedo por esta temporada».
Declaró que «definirme como portero es la pregunta más difícil que se me puede hacer. Lo que puedo decir es que no soy de esos arqueros que se quedan debajo de la portería, soy más de los que juegan como un segundo líbero del equipo. Tampoco soy muy espectacular, intento hacer lo más fácil posible y ponerlo difícil a los delanteros rivales».
J.M. FELGUEROSO (La Nueva España)