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Con la resaca del ascenso recién conseguido demasiado reciente, el Universidad de Oviedo aún no se ha parado a pensar demasiado en el futuro. La próxima campaña estará en Segunda B, un logro que es resultado de una excelente temporada en la que el Uni ha demostrado con creces que merecía subir de categoría. Y eso que al principio de la campaña, ni siquiera se había planteado el ascender como una de las metas del equipo.
Al menos, así lo explica Adolfo Pulgar, entrenador del Universidad de Oviedo. «Era una incógnita», responde sobre las metas que se habían propuesto al empezar la temporada. No en vano, precisa, el Uni es un equipo un tanto peculiar. Cada año es diferente y nunca se sabe cómo va a responder. El caso es que comenzó la liga y el Uni desplegó un buen juego, sumaba puntos y fue campeón de su grupo en Tercera. Sin olvidar que se hicieron, por cuarto año consecutivo, con el trofeo a la deportividad.
Ahora, toca planificar la próxima campaña, ya en Segunda B después de imponerse al Parla este sábado. Y a pesar de la lógica ilusión con la que se encara este reto, las perspectivas son moderadas. No se quiere caer en el triunfalismo dado, precisamente, las características del Universidad de Oviedo.
«Hay gente nueva todos los años y no sé ni los que van a seguir», comenta Pulgar. Algunos de sus jugadores finalizarán sus estudios universitarios y entrarán en el mercado laboral, otros se irán a otros equipos Y los fichajes, puntualiza, no están al alcance del Universidad por cuestiones puramente económicas. «Habrá varios equipos de Tercera que paguen más que nosotros», asegura el entrenador del Uni para describir los sueldos que perciben sus futbolistas.
No obstante, la intención es superar estas dificultades y armar un equipo capaz de competir, aunque, eso sí, sin marcarse objetivos demasiado ambiciosos. Las autoridades universitarias, incide Pulgar, son conscientes de estas limitaciones y tampoco exigen al Uni más de lo que puede dar. Quizás esta ausencia de presión es la que les ha llevado al éxito deportivo.
Sin presión
«Este es un equipo en el que a un estudiante se le da la posibilidad de hacer deporte», remarca en ese sentido Adolfo Pulgar. «No se nos exige nada, sólo que juguemos lo más dignamente posible y dar buena imagen», insiste.
De hecho, la filosofía que guía la línea de trabajo del Universidad de Oviedo es clara: «Primero, a estudiar. Luego, a jugar». No en vano, no es extraño, como sucedió en el partido en Parla, durante la fase de ascenso, ver a los jugadores del Uni viajar con sus apuntes y estudiar en sus desplazamientos, al estar, en este caso, jugando a la vez en otra temporada bien distinta, aunque igual de exigente, la de los exámenes de fin de curso.
En cualquier caso, esta actitud les ha dado buenos resultados en Tercera, categoría en la que han cerrado una gran campaña. Eso sí, habrá que ver qué sucede en Segunda B, «que ya es un fútbol profesional».
De momento, Pulgar confía en un aumento de las cantidades económicas que percibirán los jugadores. Aunque también apunta que no será demasiado esa subida.
«Las becas se incrementarán un poco », apunta. Y también se refiere a otro factor. «Puede que haya jugadores que prefieran estar en Segunda B aunque cobren menos», argumenta el técnico del Uni en referencia a futbolistas de otros equipos universitarios.
Planificación
De cualquier forma, lo importante ahora es perfilar, y concretar, el equipo para la próxima temporada.
A partir de hoy, Pulgar tiene previsto iniciar ya las gestiones pertinentes para definir la escuadra del Uni. No obstante, reconoce que aún está todo demasiado reciente. «Todavía tengo que aterrizar», señala para puntualizar que no ha hablado con nadie sobre estas cuestiones de manera formal.
A pesar de todo, jugadores, cuerpo técnico y responsables universitarios están más que contentos por un ascenso que es un premio a una «gran temporada».
«Seguiremos con la misma filosofía e intentaremos hacer un equipo lo más competitivo posible», adelantaba ayer Adolfo Pulgar después de una intensa noche de celebración del ascenso.
Es más, confía en mantener un conjunto a un buen nivel en Segunda B, categoría en la que no es la primera vez que milita el Universidad de Oviedo. SARA GARCIA (El Comercio)
Con el ascenso del Uni a Segunda B bien fresco, Fernando Aznar elude caer en triunfalismos oportunistas. El jefe del Servicio de Deportes de la Universidad de Oviedo quiere ser fiel a la filosofía del club incluso en los momentos en que la euforia se dispara en el entorno, y de ahí que opte por la prudencia. En la nueva categoría espera mantener a la mayoría de los futbolistas del ascenso, con algún refuerzo, eso sí, y subirles a todos la cuantía de la beca. Pero ni de pasada alude a que haya obsesión por conseguir la permanencia. «Este club sube y baja y no pasa nada. Nos conformamos con que los chicos disfruten en la nueva categoría y con contribuir a que la afición de la ciudad tenga la posibilidad de ver fútbol de Segunda B todos los domingos». El máximo dirigente del deporte universitario anuncia, por otra parte, «y no es algo que vaya al rebufo del ascenso», unas importantes obras de mejora en San Gregorio «que incluyen un nuevo polideportivo y que acaso alcancen a dotar de iluminación artificial el campo».
-Como presidente del Uni, esta campaña debió de ser el dirigente asturiano que ha recibido mayores satisfacciones.
-Cierto, ha sido histórica por lo fenomenal. Lo hemos ganado prácticamente todo. Valoro mucho el Nacional universitario, el ascenso y el título de campeones de Tercera, pero también haber conseguido de nuevo el premio a la deportividad. Y además hemos sido propuestos por la Federación Asturiana de Fútbol al premio «Delfos» a los valores humanos. Todo son satisfacciones, así que quiero felicitar sin más dilación a Adolfo Pulgar y a los futbolistas por su sucesión de éxitos.
-A propósito de los jugadores precisamente, parece que hay varios que son pretendidos por otros clubes.
-Sí, pero no es de ahora. El año pasado por estas fechas también quisieron llevarse a algunos. Recuerdo por ejemplo el caso del central Jorge Martínez, al que pretendió el Caudal. Le pagaba bastante más, pero valoró otras cosas y optó por quedarse. La falta de presión y las facilidades para compaginar entrenamientos y estudios son detalles que tienen bastante en cuenta nuestros futbolistas. Este año, por lo que yo sé, el Lealtad se interesa por Aitor, y el Real Oviedo, por Roberto. No sé qué sucederá al final, pero me gustaría que siguiesen.
-Parece que hasta el propio Pulgar estuvo a punto de irse.
-Recibió hace quince días una oferta del Zamora, y aunque ya había apalabrado la renovación aquí, era tan tentadora que no me hubiese sorprendido que la aceptase. Estamos hablando de 12 millones de pesetas anuales, 72.000 euros, y aparte el piso. Todo eso le ofrecía José María Casas, pero Pulgar lo rechazó.
-A propósito del tema económico, el Uni no va a poder competir con otros clubes para conseguir refuerzos.
-Ni lo pretendemos. Esta temporada cada jugador ha percibido 360 euros al mes, y para la próxima se subirá algo, aunque aún desconozco la cuantía. En 2002, cuando bajamos de esa categoría, recuerdo que pagábamos 80.000 pesetas. Pero ya se verá cómo habrá quien nos prefiera.
-Lo que parece haberles salido económicamente bien es la promoción. En los dos partidos se vio mucho público en San Gregorio.
-Hemos quedado contentos. Aunque tendremos que pagar otra mensualidad que no estaba en el presupuesto, la de junio, los números salen. Así, que recuerde, contra el Huracán Z quedaron en taquilla 3.000 euros; contra el Parla, 5.000; Televisión del Principado paga 2.800 por el partido del pasado domingo y el Principado nos ha prometido una ayuda de 3.000 euros.
-Las taquillas que cita se supone que serán superadas la próxima Liga. Por San Gregorio pasarán el Oviedo, el Marino y algunos otros equipos que arrastran seguidores.
-Lógicamente los ingresos serán algo superiores, pero también los gastos, como por ejemplo el del capítulo arbitral o el de los viajes. Por otra parte, este club no cuenta con socios. Somos una entidad atípica, para lo bueno y para lo malo. Y en este punto quiero recordar que aquí se sube y se baja y no pasa nada. Nos conformamos con que los chicos disfruten en la nueva categoría y con contribuir a que la afición de la ciudad tenga la posibilidad de ver fútbol de Segunda B todos los domingos»
-¿Al socaire del ascenso habrá mejoras en el Estadio Universitario?
-Ya estaban proyectadas con anterioridad. El recinto será objeto de notable remodelación mediante un acuerdo con el Principado, que se hace cargo de su importe. La pista de tartán, que ya está muy deteriorada, será sustituida, y entra en lo probable que se instale iluminación artificial. Aunque la actuación estelar será la construcción de un polideportivo, que irá tras la actual tribuna cubierta, y que albergará los nuevos vestuarios para los equipos de fútbol. Celso A. SanJulian (La Nueva España)