martes, 13 de junio de 2006
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Foto: V.M. (La Voz de Lanzarote)


Pablo Suárez es uno de los primeros nombres con los que el Real Oviedo intenta cerrar un acuerdo de cara a reforzar la plantilla para la próxima temporada. La entidad azul inició ayer los contactos con un lateral derecho que desde luego conoce bien la casa oviedista, pues se formó en El Requexón y ya jugó con el primer equipo. El jugador que mide 1.82 y pesa 75 kilos, se desenvuelve bien en todos los puestos de la defensa, aunque su preferencia es el lateral derecho.

"Hemos tenido una conversación por la mañana", confirmó el defensa, que milita actualmente en el Castillo canario, conjunto que pelea por no descender a Tercera División. En la primera eliminatoria del play off de permanencia, el Castillo cayó ante el Huesca y se jugará con el Baza andaluz la plaza de descenso que se decide en este play off .

Pablo Suárez no esconde la ilusión que le haría regresar al Oviedo, por lo que sobre la propuesta recibida "está claro que las dudas son pocas", aunque siempre hay que tener las evidentes reservas de que en una negociación puede pasar de todo. "Quedaremos todavía en hablar más", afirmó el lateral, que admitió que "llevo cinco años fuera de casa y la verdad es que me apetece ya estar cerquita de mi familia y de los amigos que he dejado por ahí".

Pablo Suárez pasó por las categorías inferiores del club azul y, tras diez años en El Requexón, tuvo su gran oportunidad en la temporada 2000-01, la última del Real Oviedo en Primera División, en la que Radomir Antic le dio la oportunidad de debutar en la máxima categoría del fútbol español. "Fue una experiencia un montón de buena", recordó Pablo Suárez. "Tuve la fortuna de jugar seis partidos en Primera", de los que el más recordado es el que disputó frente a la Unión Deportiva Las Palmas en el antiguo estadio Insular, donde sufrió una aparatosa lesión que, afortunadamente, no tuvo consecuencias graves.

Las cosas, sin embargo, no fueron tan bien en los meses posteriores al gran momento de su carrera deportiva. "A mí me hubiera encantado seguir en el Oviedo, pero terminé el contrato, no me quisieron renovar y me tuve que seguir buscando la vida", explicó el defensa, que inició entonces un peregrinaje por el resto de la geografía española. Lleida, Lanzarote, Benidorm y finalmente el Castillo han sido sus destinos, con lo que es un futbolista con una amplia experiencia en la Segunda División B.

A la ilusión del regreso a casa, se le une lo atractivo del reto de intentar ascender con el Oviedo. "Meterte en una liguilla y aspirar el ascenso es otra cosa muy importante que además es muy bonito", indicó Pablo Suárez, al que no se le han dado nada mal las fases de ascenso. "Yo tuve la suerte de jugar dos años la liguilla con el Lanzarote y la verdad que es una cosa increíble", algo que sin duda, le encantaría lograr con el Oviedo si finalmente se acabara cerrando su incorporación. "Todo el mundo que quiere al Oviedo desea volver a ver otra vez al Oviedo arriba", indicó. "Si tengo la suerte de ir para ahí intentaré hacer las cosas lo mejor posible para que el equipo primero se meta en liguilla y luego aspire al ascenso".

Para el lateral, además, no se haría nada extraño saltar ahora al Carlos Tartiere, pues ya pudo comprobar cuando militaba en el Benidorm que la afición sigue respaldando masivamente al equipo azul. "Me llevé una sorpresa. No era ni un partido de Liga, era de Copa Federación y no esperaba que hubiera tantísima gente", señaló Pablo Suárez, para quien el apoyo de los seguidores "es muy importante para el equipo y para que las cosas vayan bien". (La Voz de Asturias)
Publicado por LUNA-DE-SIERO @ 18:35  | REAL OVIEDO
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