viernes, 17 de febrero de 2006
Acertar ante la portería contraria se ha convertido en una de las grandes obsesiones de Antonio Rivas. El técnico oviedista sabe que la posible recuperación del equipo pasa por aumentar la efectividad ante la portería contraria y así se demostró en el partidillo de entrenamiento disputado ayer en el Carlos Tartiere ante el juvenil de División de Honor. El preparador azul hizo especial hincapié en la finalización de las jugadas y, pese a los cuatro tantos anotados por el primer equipo, no terminó satisfecho el entrenamiento porque el equipo sigue necesitando muchas llegadas para hacer gol.

La foto oficial del equipo hizo que el entrenamiento se trasladase a la tarde de ayer y se dispuso un partidillo contra el equipo juvenil de División de Honor, entrenado por Toño Velázquez. Rivas alineó dos equipos distintos en cada uno de los tiempos y sólo Rafa y Nacho Matador repitieron en ambos periodos. En la primera mitad, el equipo formó con: Rafa, Mora, Zamora, Lusarreta, Toni, Ismael, Matador, Rubén, Michu, Nacho Rodríguez y Cervero. El ariete azul hizo el único gol al transformar un penalti cometido sobre él mismo. En la segunda parte del encuentro, Rivas jugó con: Rafa, Fradejas, Paul, Ricardo, Borja, Jandro, Matador, Jon Carrera, Yeray, Adrián y Nacho García. En este período el equipo anotó tres tantos por medio de Nacho García, Yeray y Jon Carrera, pero los errores volvieron a ser de bulto en la finalización. El juvenil fue un digno rival y pese a contar con algunos jugadores de primer año demostraron buenas maneras sobre todo algunos jóvenes como Corvera, Labrado, Queipo o Alberto. Además, el partido fue dirigido por el árbitro asturiano de Primera División César Muñiz Fernández que también aprovechó la ocasión para entrenarse dirigiendo un partido.

Lo que sí quedó claro es que el estado del césped del Carlos Tartiere sigue siendo calamitoso. El terreno de juego sigue levantándose, sobre todo en la parcela central, y hoy está previsto que acudan cuidadores enviados por el ayuntamiento para intentar mejorar las condiciones del campo, que en cualquier caso presentará un pésimo estado para el partido del próximo domingo y que volverá a deslucir el encuentro, como ya sucedió ante el Racing B y la Ponferradina. El objetivo es que los cuidados por parte de los encargados municipales empiecen a dejarse sentir en las próximas semanas y que el campo pueda ir recuperándose poco a poco hasta conseguir que presente unas condiciones mínimas para que el equipo pueda disputar los partidos con garantías y entrenarse, al menos, una vez por semana.
Publicado por LUNA-DE-SIERO @ 11:19  | REAL OVIEDO
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