"Hay ganas por estar a disposición de poder jugar otro partido y ganas de volver a ganar, como todos los compañeros, después de que no se diera un buen resultado en el último partido", afirmó Ismael, que ayer se entrenó al mismo ritmo que sus compañeros después de que el martes corriera en solitario por precaución debido a una pequeña molestia en el recto. También pudo ejercitarse sin problemas Lusarreta, cuya lesión de isquiotibiales ya es casi historia. "Corriendo me noto bien, lo único al dar un poquito al balón, que es lo único que me puede llegar a molestar y que puede que tenga que estar dos días con cuidado. Lo demás, correr y saltar, no hay ningún problema", explicó el defensa navarro, que también está "con muchas ganas".
Ismael y Lusarreta no jugaron el partido de Zamora, que ha dejado tocado al vestuario oviedista. "Es lógico, la verdad es que llevábamos una buena racha de resultados y de juego, pero el otro día no salió la cosa como nosotros queríamos", comentó Ismael, que indicó que "lo importante es levantar la cabeza y seguir en la línea". En términos parecidos se expresó Lusarreta, que cree que el equipo no debe perder confianza tras aquella derrota. "Está claro que llevamos todo el año trabajando y por un simple partido no vamos a pasar al infierno, que todo va mal, que la actitud no es la buena", dijo el zaguero, que opinó que "hay que dar justa medida a las cosas y saber que 90 minutos malos no van a echar por tierra toda la buena trayectoria que llevábamos últimamente".
El choque ante la Ponferradina es por tanto importante para el equipo. Ismael reveló que, de una manera u otra, el encuentro ya se empezó a preparar en la charla que Rivas mantuvo el lunes con sus jugadores. "Las reuniones siempre vienen bien, sobre todo cuando se aclaran situaciones, se resalta lo que no está bien y también lo que está bien. Esto viene bien, sobre todo para mentalizar a la gente de que el partido del domingo es importante, como cualquier otro, ante un buen equipo", comentó el mediocampista, que espera que la afición vuelva a apoyar al equipo tal y como hizo en el último compromiso en casa. "En el último partido contra el Racing B hubo una actitud tremenda de la afición", recordó.
Para Lusarreta, está claro que "cada fin de semana es una reválida" y esta vez toca la Ponferradina, un equipo que "ha cogido una racha muy positiva y está en su mejor momento". Pero para Lusarreta también es importante templar los nervios. "No podemos estar todas las semanas poniendo como si fuera una final, que o ganas o te vas al hoyo. Tenemos que tener un poco de tranquilidad, saber que lo importante es seguir una línea", concluyó el navarro.