La derrota del sábado ante el Zamora ha dejado un regusto amargo en la plantilla del Real Oviedo, que ayer retomó los entrenamientos tras dos jornadas de descanso. "Todos sabemos que no hemos ofrecido el nivel que estábamos ofreciendo últimamente", reconoció el técnico Antonio Rivas, que ayer mantuvo una larga charla con sus jugadores antes de dar inicio a la sesión preparatoria. "Se han analizado ciertas cosas que entendemos que se pueden y que se deben mejorar, cosas que ya se estaban haciendo y en ese sentido hemos encaminado el entrenamiento y la charla con los jugadores".
El técnico azul intentó concienciar a sus jugadores de que las cosas se estaban haciendo bien en los últimos partidos y que había que retomar esa imagen tras el traspié de Zamora. "El nivel no fue el nuestro", explicó Rivas, que no quiso cargar las tintas públicamente contra sus jugadores. "Lo demás queda en el vestuario, no hay ningún tipo de problema".
El entrenador oviedista confía en que el partido del sábado fuera simplemente un borrón en la trayectoria oviedista, como pudo ser también la goleada sufrida en la primera jornada de Liga frente al Racing B. "Lo debemos entender como tal, hicimos unas cosas que no teníamos que haber hecho y el grupo lo ha cogido en la charla que hemos tenido", señaló el técnico, que reconoció que la derrota de Zamora escuece, "nos duele".
Rivas quiso matizar las razones de esta amargura. "No estamos lo suficientemente tranquilos del partido que realizamos en Zamora por el nivel de juego que exhibimos allí, que no es el que nos corresponde", indicó el técnico, que negó estar preocupado "por haber perdido una oportunidad en cuanto a los puntos", ya que "muchas veces hemos comprobado que haciendo las cosas bien no hemos conseguido resultados positivos, pero sí que te quedas interiormente mucho más tranquilo".
Pese al descontento por el rendimiento de la pasada jornada, el técnico oviedista sigue teniendo plena fe en los efectivos de la plantilla. "Espero una respuesta buena de los jugadores porque se les están pidiendo cosas que ellos pueden aportar", señaló Rivas, que añadió que "hay que hacer un análisis más general y no quedarnos en el Zamora" para vislumbrar el verdadero rendimiento que pueden dar de sí los jugadores.
El entrenador azul apeló a que sus hombres mantengan la confianza que habían dado las últimas victorias. "La confianza no se debe perder tan pronto", sentenció Rivas, que opinó que la confianza "se pierde cuando vienen una serie de semanas y los resultados o el juego no son buenos", no cuando "después de una serie de partidos en los que las cosas se estaban haciendo bien perdemos un partido", tal y como ocurrió ahora.
Examinando al rival, Rivas establece que los de la Ponferradina "Empezaron con problemas y ahora han enganchado un ritmo de competición muy apetecible, están haciendo las cosas muy bien, muy contundentes", y advirtió que los bercianos "vienen de jugar con rivales que están arriba y han salido fortalecidos de estos duelos, con lo que nos vamos a encontrar un equipo muy bien armado, con muchísima experiencia, con gente veterana que juega perfectamente".
La diferencia entre la trayectoria del Oviedo y la de la Ponferradina es que la línea del conjunto berciano ha sido "ascendente, sin tantos altibajos como estamos teniendo nosotros" , pero eso no intimida a Rivas. "Ya tenemos la experiencia del duelo en Ponferrada, donde el equipo ni mucho menos fue inferior a la Ponferradina", recordó el técnico azul, que, "sabiendo las dificultades que tiene el partido", confía en que sus jugadores puedan ser capaces "a pararles aquí esa trayectoria".