REAL OVIEDO 0 - RACING B 0
Foto: Jesús Díaz (El Comercio)
Real Oviedo: Ponzo; Mora, Paul, Lusarreta, Borja; Rubén (Nacho García, minuto 78), Nacho Matador, Ismael, Nacho Rodríguez (Jandro, minuto 67); Michu y Adrián.
Racing de Santander B: Trevi; Aitor, De Abreu, Garrido, Cristian; Didi, Rubén García, Chema Mato, Willy (Julio Abando, minuto 46); Pastor (Alberto, minuto 82) y Platero (Camino, minuto 75).
Árbitro: Arenal Gómez, del Comité Castellano-Leonés. Lamentable. Mostró tarjetas amarillas a los locales Mora, Nacho Matador, Adrián e Ismael, en dos ocasiones, la segunda en el minuto 90+1; y a los visitantes Platero y a Garrido, en dos ocasiones, por lo que fue expulsado a los 90+4 minutos.
Incidencias: 7.027 espectadores en el Carlos Tartiere. La peña Symmachiarii denuncia públicamente antes del encuentro el robo de un banderón con el escudo del Real Oviedo, así como que el club no les permite introducir pancartas en el Carlos Tartiere, a pesar de lo cual muestran una que dice “Lo importante no vale nada cuando el dinero esta por medio”, y en otra zona del estadio se puede ver otra contra Celso González. Tampoco se ha permitido la entrada a la pancarta que reivindica la utilización del asturiano en la televisión pública regional, que si fue expuesta en el encuentro anterior. Terreno de juego en muy malas condiciones.
Gran partido el disputado por el Real Oviedo en la tarde de ayer, lleno de garra, fuerza y presión, y con multitud de ocasiones que debieron dejar el resultado en una goleada ante un Racing de Santander B, que desde los enfrentamientos en Tercera ante el Ceares ha resultado ser el equipo más madero, cerdo, y poco deportivo que ha pasado por el Tartiere. Para más INRI, al final del partido, desconocemos los motivos, 4 jugadores cantabros no pudieron acceder al vestuario por su tunel de acceso, y se fueron corriendo por el del Real Oviedo, y un CERDO que no jugador del Racing B, lo hizo escupiendo a los aficionados en su retirada. Impresentable la imagen dada en la tarde de ayer por los de Cantabria, marrulleros, violentos, y todo ello con la aquiescencia de un árbitro que no se puede que sea malo como muchos otros que han pasado por el Carlos Tartiere, y que pululan por esta categoría. Arenal Gómez, que así se llama el sujeto, zamorano (por lo que nos han manifestado), es un jeta (de esos que se encargan de alterar porque les sale de ... un resultado, en lugar de arbitrar que es para lo que se les paga. Muchos entrenadores, calientes ante determinadas actuaciones hablan de robo, atraco, sinverguencería, etc.. Todo eso lo reunió ayer el sujeto en cuestión), que vio claramente, a dos metros, sin oposición de jugadores intermedios, un clamoroso penalti a Nacho Rodríguez, y Y NO LO QUISO SEÑALAR. Antes se había comido otro claro penalti a Paul, y dejó en el campo en la primera parte a Garrido y sobre todo a Chema Mato, que debieron seguir el camino de los vestuarios por sus reiteradas y violentas entradas a los jugadores azules.
Eso sí el zamorano, hizo su labor, recordemos que el R. Oviedo se enfrenta al Zamora el sábado, y cargó a los azules de tarjetas y dejó fuera de combate a Ismael al que expulsó injustamente, pues la falta no la cometió él, y además según el criterio mantenido con el equipo contrario durante todo el partido, la amarilla carecía de sentido.
Ciñéndonos al partido, el R. Oviedo pudo haber devuelto la goleada de la ida a los del Racing B, e hizo méritos suficientes para ello, dos palos, dos penaltis no señalados, extraordinarias paradas del meta Trevi, y jugadas que no tuvieron una finalización adecuada, pudieron haber puesto otro resultado muy diferente en el marcador.
Porque el R. Oviedo de ayer, sobre manera el de la primera parte fue un equipo excelente, corajudo, con criterio, orgullo, valor y garra. Y así va a llegar muy lejos. Me recordaba la inolvidable segunda parte de Avila. Ese es mi Oviedo, nuestro Oviedo. Y jugando así se consiguió una comunión con la afición que no se había tenido durante el resto de temporada, y se olvidó en los cánticos de un Consejo testaferro, para quien no faltaron pancartas de Symmachiarii y oviedin.com, a pesar de la censura de opinión que están dispuestos a imponer desde el Consejo (ayer retiraron varias pancartas a los SM antes de su entrada al campo, y otra reclamando el asturiano para la RTPA
Intentar explicar o comprender como el Real Oviedo se dejó dos puntos en el encuentro de ayer ante el Racing B no es tarea fácil. Los azules pusieron todo lo que estaba en sus manos para conseguir el triunfo. Hubo presión al rival, ritmo de juego, llegadas claras al área y remates, pero a veces no basta con eso. En esos días, los equipos necesitan un golpe de fortuna y ésta también pasó de largo por el Tartiere. Dos balones en los postes y dos graves errores de Arenal Gómez completaron el cocktail que dejó a los oviedistas con la miel en los labios. Al menos, demostraron que no son tan malos como pareció en aquel primer partido de la temporada cuando perdieron por 4-0 en El Sardinero, y el Racing B ratificó las virtudes que le hacen estar en la zona noble de la clasificación.
Cuando las cosas funcionan lo mejor es no tocarlas. Eso debió pensar Antonio Rivas. El técnico repitió el mismo equipo que había derrotado al Real Unión y el paso de los minutos le dio la razón. Los azules salieron muy metidos en el encuentro, igual que hace siete días, y también tuvieron ocasiones para ponerse en ventaja. Rubén remató mordido un centro de Nacho Rodríguez y dio el primer aviso. Posteriormente Rubén lanzó desde medio campo cantabro alto un tiro a pase de Adrián tras una salida alocada del portero Trevi, y con la portería vacía
Arenal Gómez se ganó la primera bronca de la tarde en un córner favorable al Oviedo en el que Paul fue derribado con claridad en el área, sin que el árbitro castigase con penalti el lance. El también dejó claro que no quería saber nada de jugadas comprometidas. Si este error fue grave, el siguiente no le fue a la zaga. El colegiado castellano estaba siguiendo el juego muy de cerca cuando Aitor derribó a Nacho Rodríguez dentro del área la falta fue tan clara como la cobardía del árbitro que mandó seguir el juego. El Oviedo ya sabía que tendría que hacer más méritos de los necesarios para poder ganar el encuentro y lo cierto es que los hizo con creces para sumar más de un punto.
Rubén tuvo en sus botas la mejor opción de gol de los azules en la primera mitad. El interior diestro lanzó una falta desde la frontal del área y el balón se dirigía irremisiblemente a la escuadra de Trevi, pero el meta sacó el guante para tocar lo justo y enviar el esférico a corner, tras golpear en el larguero. El Oviedo seguía acumulando mala suerte. El equipo presionaba al Racing B en su campo y apenas le dejaba salir de su área, pero ayer la fortuna le daba la espalda a los azules.
Los cántabros buscaron soluciones tras el descanso y Abando ocupó el lugar de Willy. Su única acción de peligro llegó en un centro del lateral Cristian al que no llegaron en el área pequeña ni Platero, ni Pastor. Fue la primera y la única ocasión clara de los santanderinos, que se mantenían intactos gracias al enorme trabajo de Julio García en el centro del campo. Por contra, el Oviedo seguía merodeando las inmediaciones de Trevi.
Los azules no cejaban en su empeño de enlazar la tercera victoria consecutiva de la temporada. Ismael, que cada partido que pasa se acerca más al gran futbolista que es, lo intentó con un remate al que Trevi volvió a responder con acierto. También lo intentó Matador, pero se ecnontró con la misma respuesta del portero. Riva se desesperaba en la banda y buscó soluciones con la entrada de Jandro y Nacho García, que relevaron a los exhaustos Rodríguez y Rubén.
El marcador del estadio anunciaba la derrota del Athletic B. Con un gol, los azules se situaban a dos puntos de las plazas de promoción y la noticia pareció motivar a los jugadores. El Oviedo sacaba fuerzas de donde parecía que no quedaba nada y siguió intentando hacer el gol del triunfo, que pudo llegar en una buena internada de Nacho García, que envió atrás para la llegada de Michu, pero el remate del canterano se encontró la cruceta y con ella la desesperación de los futbolistas, técnicos y afición.
Para completar su pésima tarde, Arenal Gómez dejó al Oviedo con un hombre menos sobre el campo al equivocarse y amonestar a Ismael, por una falta cometida por Lusarreta. El cántabro se perderá el partido de Zamora. Como su conciencia no podía estar del todo tranquila también castigó al Racing B expulsando a Garrido, por impedir un saque de Rafa Ponzo. Esas dos jugadas pusieron el punto y final al partido. (redacción futboldeasturias.tk, y F.J. García de La Voz de Asturias)
SALA DE PRENSA
No suele ser tan claro en sus consideraciones hacia los árbitros, pero ayer Antonio Rivas no se mordió la lengua: "El árbitro se ha equivocado en exceso. No sólo en las acciones de los penaltis, su labor en todos los minutos ha sido muy mala". Ese fue uno de los problemas, el otro estuvo en la contundencia ante la portería contraria: "Echamos de menos el acierto de los últimos partidos, pero lo intentamos todo". Por su parte, Angel Viadero echó mano del pragmatismo para explicar el comportamiento de su equipo en el partido, "el fútbol es un juego de engaño y hay que echar mano de todas las argucias legales. Somos un equipo muy joven pero que vamos madurando y que debemos hacer estas cosas para no pasar apuros en la categoría".
Rivas no podía poner muchos reparos al trabajo de sus futbolistas: "Lo hemos intentado todo, a veces con más claridad que otras" y recordó un problema que se repite año tras año, "el campo juega en nuestra contra", entre otras cosas porque "hay pases que no se dan por miedo al error y eso nos resta velocidad y favorece al rival". Pese a esos incovenientes, el técnico azul reconoció que "me quedo con la actitud y la ganas de los jugadores" e hizo la lectura más positiva posible del partido, "la primera vuelta la empezamos con cero puntos y ésta con uno".
El técnico echó mano del humor para responder a la pregunta más repetida en la presente campaña: Qué hay que hacer para ganar a un filial? : "Habrá que ir a las brujas o yo que sé, es difícil pero mirando los tres últimos encuentros los filiales no hicieron más que nosotros por ganar", e insistió en que "el equipo lo hizo todo por ganar el partido".
El entrenador del Racing B, Ángel Viadero, señalaba en la rueda de prensa: «No creo que fuese un encuentro muy bronco, sino que fue muy intenso, quizá prpopiciado por cómo estaba el terreno de juego, que hacía que hubiese muchos contactos; pero imperó la deportividad». Señaló el técnico que el futbolista «tiene que saber jugar al engaño y a la picardía, hay que saber utilizar ambas armas, pero siempre dentro de la legalidad que te permita el reglamento».
En cuanto a un posible penalti de Aitor a Nacho Rodríguez, señaló el técnico que el «jugador del Oviedo buscó en casi todas las ocasiones la falta. A mí no me gusta valorar la labor del árbitro, ni ganando ni perdiendo».