HISPANO 0 - ACF 0
Foto: Tania (El Comercio)
Hispano: Rubén; Jorge, Castillo, Pablo, Rivas, Michi, Marcos (Bousoño, minuto 74), Guillermo, Alberto Medio, Pablín, Bartolomé (Megido, minuto 65).
ACF: Juan; Julio César, Pablo García, Fidalgo, Jonás, Dueñas, Nani (Morán, minuto 61), Simón, Jaime Cuesta (Yelul, minuto 46), David y Dubo (Diego, minuto 85).
Árbitro: García González (Gijón). Amonestó a los locales Castillo, Pablo y, por dos veces, a Guillermo (87); y a los visitantes Jonás y Pablo García.
Alberto Medio mandó el balón ligeramente por encima del palo en el primer minuto y en el 6, también a pase de Marcos, estrellaba el balón al larguero. Fueron las ocasiones más claras y prácticamente las únicas de un mal partido en el que ambos equipos pusieron más voluntad que otra cosa. El terreno de juego estaba impracticable y una vez diluido el tirón inicial del Hispano, el aburrimiento se instaló en los aficionados que ayer acudieron a Ferrota.
El ACF quiso pero no pudo. Los carbayones no rindieron al nivel que cabría esperar de un equipo que lucha por meterse en la fase de ascenso y sus únicos argumentos eran balones al área que casi nunca encontraban su destino. La única acción visitante con cierto peligro de la primera parte y de todo el partido fue un disparo lejano de Fidalgo al filo de la media hora que tampoco llegó a inquietar al meta Rubén.
La segunda fue aún peor. El campo ya se había convertido en un barrizal y el fútbol directo seguía siendo el mejor recurso.
La primera oportunidad volvió a ser para el Hispano y no se hizo esperar, una falta botada por Michi en el minuto 47 que Castillo cabeceó por encima del larguero. A partir de ahí el ACF llevó la iniciativa, siempre con más corazón que sentido y nunca con peligro. De hecho la segunda y última ocasión de la segunda parte fue para los castrillonenses, centro de Megido y remate a la media vuelta de Alberto Medio al cuerpo de un defensor.
Al final un punto para cada equipo que en le caso del Hispano, le sirven para superar al Berrón y al Industrial y salir de los puestos de descenso. (Miguel Benítez (El Comercio)