domingo, 22 de enero de 2006
MURCIA 1 - SPORTING DE GIJON 0


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Foto: El Comercio


Murcia: Juanmi, Juanma, Cuadrado, Corona, Pignol, Nacho Garro (Pulido, m.80), Acciari, Julio Alvarez, Richi (Diego Alonso, m.80), Kreuz (Pedro León, m.61) e Iván Alonso.

Sporting de Gijón: Roberto, Sastre, Jorge, Juanmi (Chus Bravo, m.46), Dorado, Enguix, Javi Fuego, Pablo Alvarez, Gerardo (Biagini, m.69), Juan y Calandria (Karanka, m.80).

Gol: 1-0, m.1: Julio Alvarez.

Árbitro: González González, del comité castellano-leonés.
Expulsó por doble amonestación al visitante Chus Bravo en el minuto 89. Mostró tarjeta amarilla al local Acciari y a los visitantes Pablo Alvarez y Dorado.

Incidencias: partido de la vigésima primera jornada disputado en el estadio La Condomina ante unos 6.000 espectadores. En los prolegómenos el encuentro, el jugador del Real Sporting David Karanka recibió una placa de la federación de peñas murcianista en agradecimiento a sus años como futbolista del equipo grana.

El Sporting pagó demasiado caro un error de entendimiento en la primera jugada del partido. Fue de desarrollo anodino, de tranquilidad para los murcianos, determinado por la ventaja en el marcador, y de tardía reacción en los rojiblancos, para buscar el empate.

El encuentro quedó marcado en la primera acción. Habían transcurridos sólo 22 segundos, después del saque inicial de los rojiblancos, cuando un despeje de Pignol, más que un lanzamiento al área rojiblanca, acabó con un choque entre Roberto y Juanmi. El portero arrolló al defensa y permitió que Julio Álvarez se encontrara con el balón y la portería totalmente libre.

El Murcia se mostró más tranquilo con ventaja en el marcador, mientras que el conjunto de Ciriaco Cano mantenía un tono insulso, dando la sensación de no tener demasiada prisa.

El conjunto murciano, en el estreno de Kresic en el banquillo, ofreció algunos cambios. El croata aplicó un 4-2-3-1, en el que Richi respaldaba a Iván Alonso, por delante de Garro y Acciari, para dar las bandas a Julio Álvarez y Markus. Por su parte, el Sporting mantenía el habitual 4-1-4-1 de Ciriaco Cano. Hasta última hora fue duda Dorado, por un problema gástrico, con Raúl Cámara como alternativa, pero que no fue necesaria al final. La recuperación de Enguix permitió al técnico extremeño utilizar el equipo de la pasada semana.

Condicionado por el gol inicial, el partido tuvo un desarrollo con poca tensión. Al Murcia le venía bien defender el tanto de Julio Álvarez y esperar alguna acción de contraataque. Algo en lo que se mueven como pez en el agua los equipos de Kresic. También le venía bien que el Sporting no se despojaba de su talante conservador, ya que Enguix se incrustaba entre la defensa para ocuparse de la vigilancia del media punta Richi.

El problema del Sporting es que el equipo tenía demasiada precipitación ofensiva. Pablo Álvarez no recibía el balón en condiciones de crear complicaciones a su rival y, por si fuera poco, Pignol le cerraba bien las posibles entradas. Gerardo tenía movilidad, pero se perdía en las prisas y Javi Fuego no aportaba la dosis de organización que el equipo necesitaba. Con Calandria sólo en la delantera, casi sin recibir juego, Juan era el único que imponía algo de raza para buscar espacios libres en la zaga pimentonera. El perverano tuvo la ocasión del empate, pero su disparo lo rechazó espectacularmente Juanmi.

El resto de jugadas de ataque en las que podía haber peligro brillaron por su ausencia, sin apenas llegada. Un desarrollo que le encantaba al Murcia.

En el descanso, Ciriaco Cano dejó a Juanmi en el vestuario, lesionado desde la primera jugada, para dar entrada a Chus Bravo. El resto del equipo mantenía su filosofía habitual y asumía poco riesgo. Los ataques rojiblancos eran tímidos y, sobre todo, muy imprecisos. Las aproximaciones a los dominios de Juanmi empezaron a ser a base de balones aéreos, faceta en la que el Murcia era superior al Sporting, y es que es más fácil despejar que recibir cuando el balón te viene de cara.

Al equipo local le bastaba defenderse con orden, pero sin poner fútbol en sus filas, mientras los rojiblancos se perdían en sus prisas e imprecisiones. Avanzado el segundo tiempo, Ciriaco Cano se decidió a dar entrada a un segundo delantero. La incorporación de Biagini al campo provocó otras sensaciones. Tal vez porque sólo la presencia del argentino provocó cierto recelo en los locales. Sin dudas, fue la mejor fase del partido para los rojiblancos, que fue cuando dieron imagen de que, dentro de las prisas, el empate no era una utopía.

Lo único positivo del Murcia era la ventaja en el marcador, porque el equipo de Kresic era el reflejo de la Segunda más vulgar de los últimos tiempos. Defensivamente, Corona y Cuadrado se multiplicaban para despejar todo tipo de peligros. Y, por si fuera poco, el croata dio entrada a Pulido, que hace un función más fuerte en la contención, mientras esperaba que algún contraataque sorprendiera a los rojiblancos y dejara el encuentro sentenciado, ya que la ventaja mínima provocaba un partido abierto, pese a que los dos conjuntos carecían de ideas claras de lo que es el fútbol.

Las dos ocasiones que tuvo el Sporting llegaron por las bandas, con centros de Juan e intentos de remate de Pablo Álvarez, aunque Enguix dispuso de la más clara, en un remate que enmudeció a la parroquia local.

En el epílogo del partido, los rojiblancos incrementaron su presión, con balones colgados al área, pero el Murcia, con una zaga bien reforzada, superó todos los problemas, que se le minimizaron con la expulsión de Chus Bravo a un minuto de final, al ver la segunda amarilla.

El partido mantuvo cierto tono de equilibrio, aunque en el caso del Murcia tiene a su favor que supo jugar con el marcador y, además, le salió bien, después de encontrarse con un gol, sin haber elaborado una jugada. En el del Sporting, todas las ilusiones y las planificaciones se derrumbaron en el primer minuto, cuando el partido casi no había empezado. Se puede decir que el equipo gijonés salió al campo con desventaja en el marcador. Fue al revés que el domingo anterior, cuando el empate llegó en la última jugada y en otro error subsanable.

El Sporting jugó con más corazón que cabeza, con más prisas que precisiones y con el marcador en contra tampoco hubo demasiada preocupación por buscar el equilibrio en él lo más rápido posible, de ahí que Biagini tardara en recibir la orden de entrar 68 minutos tras el gol del Murcia.

Con esta derrota se rompe una racha de diez partidos sin perder, con una dosis de infortunio que parece reflejar cierta sequía en la flor que el equipo tuvo en algunas jornadas. Queda toda una segunda vuelta para empezar a mostrar una ambición que este Sporting enseña muy esporádicamente, con satisfacciones a medias o nulas. (Manuel Rosety, El Comercio)

SALA DE PRENSA


Ciriaco Cano lamentó la jugada de gol de Murcia como un lance del fútbol. "Son cosas que pasan y tenemos que estar más concentrados", apuntó el técnico extremeño, que añadió en su análisis del partido que "ganó el que menos errores cometió y el que aprovechó su acierto". Los mejores minutos de los rojiblancos llegaron en la parte final del partido, aunque no tuvo recompensa: "No sé si fueron las oportunidades más claras, pero sí cuando más tuvimos", recalcó el entrenador rojiblanco, que también recordó "una muy clara de Juan" en el primer tiempo.

Por su parte, Sergio Kresic destacó el valor de la victoria para su equipo: "Hemos conseguido lo más importante ante un rival que llevaba 10 jornadas sin perder", aunque también mostró cierto disgusto con el partido: "No podemos estar contentos con el juego, pero sí con la actitud". Sobre el Sporting, el nuevo técnico serbio alabó que "se trata de un equipo de gente joven, que cierra muy bien sus líneas, y eso nos creó problemas. Tiene futbolistas que saben manejar el partido".
Publicado por LUNA-DE-SIERO @ 21:50  | CRONICAS PARTIDOS
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