SPORTING DE GIJON 2 - ELCHE 2
Foto: El Comercio
Sporting de Gijón: Roberto, Sastre, Jeffrey, Jorge, Dorado; Enguix, Pablo Alvarez, Javi Fuego, Gerardo Raúl Cámara. m.92), Juan (Biagini, m.61) y Calandria (Juanmi, m.84).
Elche: Unanua, Mario, Benja, Noguerol, Bernaus; Raúl Martín, Alfredo (Peragón, m.73), Pere Martín, Luis Gil (Alberto, m.64), Raúl Ibars (Rubén, m.64) y Nino.
Goles: 1-0, M.22: Calandria. 1-1, M.42: Raúl Ibars. 2-1, M.58: Pablo Alvarez. 2-2, M.93: Nino.
Arbitro: Ceballos Silva, del comité extremeño. Mostró tarjetas amarillas a los locales Juan, Pablo Alvarez y Dorado, y a los visitantes Bernaus, Nino, Alfredo y Mario.
Incidencias: Alrededor de 9.000 espectadores presenciaron el encuentro en el estadio de El Molinón. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del ex dirigente del Español Manuel Meler.
El Molinón se veía en ascenso. El Elche caía en el campo gijonés, lo que sumado al resto de resultados ponía a los rojiblancos en el tercer puesto. Sin embargo, una pérdida de balón de Enguix en el centro del campo encauzó un empate injusto. Se jugaba el cuarto minuto de la prolongación, en el que llegó una decepción que enmudeció las gradas más ruidosas de los últimos años. Decepción y desilusión.
El Sporting pudo y debió ganar a un Elche que no justificó sus aspiraciones, aunque dejó muestras de una aislada calidad individual.
Ciriaco Cano se decantó por recuperar a Jorge y meter a Calandria en el eje del ataque, aunque las pruebas se habían realizado con Juanmi y Karanka. También Uribe sacó una alineación muy diferente a la esperada, con Unanua, Ivars y Gil como titulares, además de Trotta, ante la baja de última hora de Benja.
El Sporting tuvo una salida fuerte, acompañado de una fuerte presión en la grada. Tras diez minutos, llegó una fase de equilibrio, aunque las principales iniciativas eran de los gijoneses. Pronto empezó a llegar el control por las bandas. En la zona derecha, las permutaciones de Gerardo y Pablo Álvarez descontrolaban a Bernaus, mientras que las subidas de Dorado, sumadas a la potencia de Juan, minimizaban al Elche.
En esta ocasión, Ciriaco Cano tuvo el acierto de poner a los jugadores en sus puestos naturales, como eran los casos de Juan y Calandria, artífices de la brillante jugada del primer gol, en la que también intervinieron Javi fuego y, sobre todo, un espectacular Dorado. La triple triangulación, con media defensa del Elche como espectadores de excepción, enardeció las gradas de El Molinón, en una de las jugadas más extraordinarias que se vieron esta temporada en el campo gijonés.
Tras el tanto, el Elche intentó estirarse, pero le faltaba cohesión en sus líneas. Nino carecía de apoyos, no se entendía con Ivars y estaba muy marcado por los centrales rojiblancos. En el equipo gijonés había tanta concentración que ni las permutas de Raúl Martín y Luis Gil en las bandas tuvieron un efecto positivo.
Los rojiblancos crearon alguna situación de peligro en aisladas estrategias. Pese a haber sido observados los entrenamientos de Mareo, parece que los informes que recibió Uribe no fueron buenos.
El Sporting tenía el control del partido, pero le faltaba sentido de organización en el centro del campo, parcela en la que el veterano Alfredo se imponía. Una acción suya fue la que elaboró el inicio del primer empate, con un buen servicio a Raúl Ivars, quien lanzó un zurdazo que superó a un desesperado Roberto. La igualada casi daba paso al descanso, lo que era injusto, porque el Sporting había sido superior, lo que no se reflejaba en el marcador.
En el segundo tiempo, el partido se reanudó con poca tensión. El Sporting daba imagen de estar tocado por el empate y el Elche no tenía prisa. En los rojiblancos se observaba falta de agresividad, sin que hubiera ideas para organizar. Gerardo había dado un bajón físico, Javi Fuego estaba más atrasado y en las bandas no se tenía la fluidez de la primera parte.
El partido se animó con un empujón de Mario a Calandria, después de que el bonaerense se fuera de forma excepcional de Trotta. El penalti existió, aunque pudo haber sido evitable, puesto que Calandria se escoraba demasiado. Pablo Álvarez engañó a Unanua y adelantó otra vez a los rojiblancos. De nuevo la algarabía.
A partir de aquí se vio otro partido, con un Elche más impetuoso, pero sin encontrar el acierto. Ciriaco retiró a Juan para dar entrada a Biagini, con lo que Calandria fue trasladado a la banda izquierda. En el conjunto ilicitano llegaron los primeros relevos. Entraron los ex rojiblancos Rubén y Alberto, con la intención de dar más explosividad al juego ofensivo. Después le llegó al turno a Peragón en un campo que trataba de asegurar la ventaja con un fuerte griterío desde las gradas.
Ante la presión del Elche, el técnico rojiblanco reforzó la defensa con tres centrales, al dar entrada a Juanmi y escorar a Gerardo a la banda izquierda, con lo que no evitó la presión alicantina, que tenía llegada, pero sin peligro en sus escasos remates. Con el tiempo vencido, Ciriaco situó a Raúl Cámara en al 'carril' izquierdo, en lugar de un cansado Gerardo.
La victoria del Sporting parecía asegurada, porque los ataques del Elche eran demasiado impetuosos y con excesivas prisas, lo que le venía bien a los rojiblancos. Sin embargo, cuando se jugaba el cuarto minuto de la prolongación, Enguix perdió el balón en el círculo central ante la presión de Martí, quien se apoyó en Alberto para sorprender a la defensa gijonesa descolocada. Nino puso la guinda a la jugada y materializó un empate con el que ya no contaban los visitantes y que enmudeció El Molinón. La decepción fue tremenda.
El resultado fue injusto. El Sporting no vio recompensada la superioridad ante un Elche que no justificó ser un aspirante al ascenso. Los rojiblancos son más equipo, aunque los visitantes hayan exhibido calidad en individualidades. Con esta línea de juego, puede pensarse con cierto optimismo, aunque otro empate haya impedido meterse en la tercera plaza por tercera semana consecutiva. (Manuel Rosety, El Comercio)
SALA DE PRENSA
Ciriaco Cano mostró su semblante serio en la rueda de prensa en la que reconoció que "hemos perdido dos puntos", al tiempo que añadió que "tienes los tres puntos en el bote, porque faltaba un suspiro, y te haces a la idea de que el partido esta cerrado". Sin embargo, el técnico extremeño reconoce que "nos hemos metido atrás para defender el resultado y el partido, pero no nos han creado ocasiones". El preparador también buscó las causas en el cansancio, ya que "el esfuerzo de llevar la iniciativa en todo el partido pudo pasarnos factura".
El entrenador rojiblanco asumió con normalidad el empate, ya que "en el fútbol, hasta el rabo todo es toro, y hay que estar concentrado hasta el final", al tiempo que admite sobre el error de Enguix que "nos ha faltado saber los riesgos que podemos correr en una jugada sin apenas peligro, y dónde podemos jugar la pelota en un partido que estaba finiquitado. Son cosas del fútbol". A pesar de todo, Ciriaco confesó que "como todo el mundo, cuando tienes la victoria en la mano y te la quitan, te queda cara de tonto".
En relación al partido, el técnico sportinguista se refirió al Elche como "un buen equipo, y su entrenador pensaría que lo mejor era alinear a gente de más trabajo y menos calidad", a la vez que apuntó que "pero es un equipo complicado y con buenos futbolistas". No se olvidó de destacar otro detalle: "También han sido bastante agresivos".
Con referencia a los momentos malos que pasó el Sporting en el partido, Ciriaco Cano también entiende que "perdimos el sitio a partir del empate, pero parece que tenemos que quedar siempre con la portería a cero". Es un problema que se ha repetido en otras ocasiones, y el técnico señaló que "no somos infalibles, y nosotros podemos marcar y el rival también". Dentro de los aspectos positivos, el entrenador extremeño resaltó que "tuvimos buena primera parte, hemos llevado la iniciativa, y el gol ha sido su única ocasión de peligro".
Sobre el ambiente, Ciriaco recalcó que "se notaba en el ambiente que la victoria nos dejaba bien colocados, y la gente nos empujó buscando el ascenso. No lo conseguimos, pero seguiremos trabajando para recuperar lo que hemos perdido hoy". El Sporting cerró ayer la primera vuelta en El Molinón sin derrotas, aunque Ciriaco reconoce que "tampoco hemos tenido muchos triunfos en casa, aunque estoy contento con el rendimiento del equipo". Ese cartel de invicto no le importaría quitárselo, y admite que "nos gustaría perder algún partido y sumar de tres en tres, que es mucho mejor. No me importa perder la imbatibilidad si después tenemos la certeza de volver a ganar".
Josu Uribe se marchó de El Molinón contento con el empate. "Hubiese sido muy injusto perder el partido, porque hemos hecho méritos para más", al tiempo que apuntó que "el equipo dominó en la segunda parte, y la primera fue más equilibrada". Fue un partido sin demasiadas ocasiones, y el técnico gijonés apuntó que "no tuvimos situaciones en contra, y la jugada del penalti les da la vida".
Uribe aprovechó para hablar de la igualdad que tiene la Segunda División, porque "no es fácil generar situaciones de gol, y el Sporting se arma muy bien en defensa. Con Enguix, eran cuatro centrales, y eso te impide finalizar". El preparador del Elche tenía muy estudiado al Sporting, y recalcó que "le cuesta generar fútbol en ataque, pero en defensa es fuerte".
También quiso destacar el papel que jugó la afición que ayer acudió a El Molinón, y que le sorprendió en su papel de apoyo. "La afición del Sporting ha estado impresionante, y hacía tiempo que no veía tanta agresividad para animar a su equipo. Les ha llamado la atención a los futbolistas", confesó.
Sobre el Sporting, Josu Uribe lo definió como "un equipo fuerte defensivamente, y que aprovechó la única acción de la primera parte", a la vez que apuntó que "manejamos muchas más cosas en la segunda parte, y luego intentó defender el 2-1. Está bien trabajado en defensa, y es muy difícil". Es la virtud y el defecto del Sporting, porque "le cuesta ganar, pero cuesta que le ganen. El sistema de juego que utiliza es lo que propicia".
Sobre la jugada del penalti, el técnico gijonés señaló que "en el vestuario dicen que no es penalti, pero yo no lo veo bien. A favor, nunca nos caen esas jugadas, pero hay que darle un margen de duda. Me parece muy riguroso", a la vez que desmintió que vaya a tener una semana difícil después de este empate. "Esto es Segunda División, y estamos a un punto del ascenso, y me estáis hablando de una semana complicada".
Uribe tampoco ocultó que era un partido especial para él, y "tenía gana de hacer un buen partido porque es la primera vez que vengo y no está mi padre", al mismo tiempo que dijo que "quería sumar y hacer un buen partido, porque también estaba mi familia".