CAUDAL 1 – MOSCONIA 1
Caudal: Mingote; Iñaki (Rafa, minuto 79), Gayol, Pablo, Javi, Óscar, Rubén, Yeyo, Marcos, Hevia (Manolo, minuto 65) y Merino (Jorge, minuto 65).
Mosconia: Dani Castro; Luis, Pablo, Toño (Milio, minuto 55), Oli, Simón, Chus, Benjamín, Castañón, Fermín y Peláez (Fran, minuto 82).
Goles: 0-1: minuto 40, Chus. 1-1: minuto 80, Manolo.
Árbitro: Quintanilla Sarmiento, de la Delegación de Gijón. Mostró cartulina amarilla a los jugadores visitantes Chus y Oli. Expulsó con roja directa a Luis, del Mosconia (minuto 60).
Incidencias: 250 espectadores en el Hermanos Antuña.
Peor, imposible. El Caudal, que ayer conseguía un agónico empate a un gol (0-1 en el descanso) frente al Mosconia, ha dado una lección de impotencia, de carecer de ideas ante un conjunto que se defendió muy bien, muy ordenado y que aprovechó la única ocasión que tuvieron, ahí no fallaron los moscones.
El once de José Manuel cierto que se presentó con numerosas bajas por lesiones y sanciones, pero cierto que jamás ha sido capaz de poder romper la maraña de jugadores moscones que cerraban el paso hacia el marco muy bien defendido por Dani Castro.
Ha tenido mérito, mucho mérito el punto que se llevó el cuadro de Grado porque ha sabido frenar los acosos de los caudalistas y máxime cuando en el minuto 61, en que Marcos recibía un balón desde la derecha, el delantero blanquinegro se iba solo hacía la portería de Dani Castro cuando llega el defensa Luis y le derriba al barde del área. Tarjeta roja para el moscón. A partir de ese instante el cuadro de Grado reforzó mucho más su cobertura y entonces se hicieron notar mucho, pero muchísimo más los desaciertos de un Caudal que todo lo hacía al revés, que era incapaz de llevar al área contraría en un par de pases, que perdía una y otra vez en el centro del campo balones claros en oportunidades de peligro, nada de nada salía bien. Ni el dominio ejercido en la primera parte con cinco ocasiones claras de conseguir gol, ni en la segunda donde el cuadro de Grado jugaba con diez hombres desde el minuto 61, tal como tenía planteadas las cosas el Caudal no ofrecía peligro.
Iba el minuto 38 de la primera parte cuando el cuadro de Mieres se le ponían las cosas muy cuesta arriba. Peláez, desde la derecha, manda un balón raso sobre el área del Caudal, ninguno de los defensores blanquinegros acierta a interceptar el esférico, en el punto de penalti hay un jugador moscón que salta y deja pasar el la pelota y ésta llega a los pies de Chuso, que sólo tiene que empujarla hasta el fondo de la red. Un gol que dejó helados a los espectadores del Hermanos Antuña. El Caudal quería empatar en seguida y las cosas se le facilitaron cuando en el minuto 61 el Mosconia queda con diez hombres por expulsión de Luis, pero ni con ésas. José Manuel hace dos cambios al mismo tiempo, entra Falo por Hevia y Manolo por Merino. Los cambios al menos dieron un poco más de eficacia a los mierense, pero no había manera de entrar en el área del cuadro de Grado.
En el minuto 83, se produce un barullo en el área del Mosconia y Manolo, muy oportuno, mete el pie y marca el empate. Luego y hasta el minuto 94 fue un acoso agobiante del Caudal y una mayor defensa del Mosconia que al final se llevó un punto. TITO ROGAR/ LA NUEVA ESPAÑA