R. AVILÉS IND. 3 - R. TITÁNICO 0
Foto: Tania (El Comercio)
Real Avilés Industrial: Eneko; Pablo Busto, Chus, Javi Jiménez, Borja (Asenjo, minuto 64); Goyo; Carli, Ramón, Jimmy (Rubén Menéndez, minuto 64), Juan Val; y Roberto (Héctor Quintanilla, minuto 31).
Titánico: Gonzalo (Isaac, minuto 82); Germán, Omar (Jandro, minuto 67), Andrés, César, Meana; Saúl I (Omar Meana, minuto 35), Jorge, Javi Peón, Manzanal; y Oubel.
Goles: 1-0: minuto 9, Roberto. 2-0: minuto 57, Jimmy. 3-0: minuto 90 (+2), Héctor.
Árbitro: Muñoz Suárez, de la Delegación de Gijón. Amonestó al local Asenjo y al visitante Andrés.
Incidencias: partido disputado en el Román Suárez Puerta ante 300 espectadores.
El Avilés despachó sin problemas la visita del Titánico, pero el equipo local tendrá que esperar por rivales de más calado para demostrar su recuperación tras la crisis de final de 2005. El nuevo año ha comenzado con victoria, pero el 3-0 pudo, con un poco de acierto, convertirse en un resultado mayor en un momento más dulce de los avilesinos, que ofrecieron un partido bien discreto frente a un equipo visitante que no tiró a portería y que se hundió físicamente tras el descanso.
Hasta una segunda parte en la que los avilesinos multiplicaron sus oportunidades de gol, el Titánico aguantó sin demasiados agobios las acometidas de un equipo local que salió con la suficiente dosis de agresividad para abrir el marcador cuanto antes.
Sin hacer ningún alarde, el Avilés encontró pronto el gol, cuando a los nueve minutos Roberto se aprovechaba de un regalo del portero Gonzalo, al que capturó un despeje corto con el pie convertido por el gijonés en un ajustado remate lejano, desde unos 30-35 metros. El equipo avilesino lograba así su primer objetivo al marcar para que los jugadores pudiesen accionar sin la presión de no acertar.
Le costó sin embargo al Avilés romper la resistencia de un rival que amontonó hombres de medio campo hacia atrás, y que todavía aguantaba físicamente como para plantar cara. Al filo de la media hora Roberto tuvo el segundo de su cuenta, pero lo que encontró fue una lesión de aductores tras un regate en seco al portero lavianés.
Quico cambiaba de nueve con la entrada de Héctor, sin alterar un sistema en el que Goyo aparecía como pivote al lado de Ramón llenando su estadística de recuperaciones. El técnico no se fió del colista ni con las ausencias de sus dos goleadores, Dueñas y Riestra, y optó por un medio de contención con el habitual lateral.
Aunque el balón era suyo y toda la iniciativa pasaba por pies avilesinos, el paso de los minutos y la ausencia de ocasiones claras le dio ánimos al Titánico para acercarse al área de Eneko. Primero lo hizo en el 22 por un saque precipitado de Eneko que permitió a Germán llevar un buen centro despejado por Jiménez ante Manzanal en el punto de penalti. Después, en el 35, un mal despeje de Borja permitió a Omar Meana volear un balón que se fue desviado por centímetros.
El Titánico no volvería a dar en el resto del partido más señales de ataque, agotado y sin reservas físicas, lo que además permitió al Avilés atiborrarse de oportunidades de gol en la segunda parte. Los jugadores locales llegaban a todo mientras los visitantes bastante tenían con defenderse a costa de ceder muchos metros de campo.
El partido se convirtió en el segundo tiempo en un acoso y derribo del Avilés, que tardó doce minutos en hacer el segundo gol, firmado por Jimmy en un bonito escorzo a pase de Héctor. Antes, el gijonés tuvo dos ocasiones, en las que primero la espalda de Omar y después la mano de Gonzalo impidieron el tanto, en ambas acciones con Pablo Busto como suministrador de pases. El lateral, muy activo sobre todo en esta tanda, vio esfumarse su oportunidad con un remate a bocajarro que el portero salvó en una gran intervención.
Con el 2-0 el Avilés se tomó un respiro con el que el Titánico pudo ganar unos minutos al crono antes de recibir el acoso final, con un cuarto de hora en el que los locales buscaron con ansia la goleada, con Héctor como destinatario de la mayoría de servicios al área. El delantero no estuvo afortunado en un par de opciones en jugadas de Asenjo, reaparecido tras once partidos de ausencia, y de Carli.
Curiosamente, el Titánico fue capaz de asomarse por el campo del Avilés en los minutos finales, lo que no hizo más que facilitar las contras locales. Rubén Menéndez puso a prueba de nuevo a Gonzalo, rematando un buen pase de Héctor a la frontal, acción que dio paso al relevo del guardameta del conjunto rojiblanco, ovacionado por el público del Suárez Puerta.
Con el debutante Isaac bajo los palos y ya en el tiempo añadido llegaría el tercer tanto, que Rubén sirvió en bandeja a Héctor tras un robo de balón y una carrera en la que sacó varios cuerpos a los agotados jugadores del Titánico. (Nacho Gutiérrez, El Comercio)
SALA DE PRENSA
Quico Álvarez dijo que «hemos ganado bien y pudimos golear en la segunda parte si tenemos un poco de acierto. Me voy satisfecho porque se han sumado los tres puntos pero más por la actitud del equipo, además de su buena respuesta táctica. Hicimos lo previsto, lo que se había trabajado por semana en los entrenamientos».
Reconoce que el rival apenas inquietó, por su propia debilidad y porque «presionamos muy encima desde el pitido inicial y eso es lo que tenemos que hacer en todos los partidos ante todos los rivales a partir de ahora. Con eso estuvimos seguros y con mucha presencia en el campo contrario». De sus novedades en el sistema de juego apuntó que «los jugadores ya tienen sus mecanismos de la etapa anterior, pero tratamos de aplicar algunas cosas, como la presencia de Goyo en la media, donde hizo un gran trabajo».
Su colega Juan Luis Ojea aparecía con resignación y todo el orgullo por sus jugadores: «Han luchado hasta que se quedaron sin fuerzas. Entrenando dos días por semana creo que hicimos un partido muy digno ante un Avilés que es un equipo casi profesional y que nos ha podido golear en la segunda parte, cuando nos abandonaron las fuerzas. El Titánico ha dado la cara y pudimos prolongar el empate inicial de no regalar el primer gol, aunque me voy contento porque el equipo se ha portado».