SPORTING 1 - POLIDEPORTIVO EJIDO 1
Foto: Sevilla (El Comercio)
Sporting de Gijón: Roberto; Sastre, Jorge, Juanmi, Raúl Cámara (Calandria, min. 53). Enguix, Pablo Alvarez, Javi Fuego, Juan, Gerardo (Dorado, min. 83) y Biagini (Karanka, min. 69)
Polideportivo Ejido: Bello Amigo; Cristian (Raúl Torres, min. 83), Tena, Pedro Largo, López Ramos, Llorens, Moreno, Juanma (Sunny, min. 76), Curro Vacas, Víctor Salas (Pedro Vega, min. 68) y Keko.
Arbitro: Delgado Ferreiro (Colegio Vasco). Mostró tarjetas amarillas a López Ramos, Juan, Jorge y Pedro Largo.
Goles: 0-1, min.30: Keko. 1-1, min. 66: Calandria
Incidencias: Partido disputado en el estadio de El Molinón ante unos nueve mil espectadores.
El Sporting no pudo pasar del empate en un partido en el que hizo méritos para ganar a un rival que primero salió asustado al campo, pero al final fue inconformista. De todas formas, los rojiblancos merecieron mejor resultado.
Ciriaco Cano reservó inicialmente a Dorado, a quien dejó en el banquillo, para repetir el equipo que empató en Valencia. En el Poli Ejido no pudo jugar Calado, al no prosperar el recurso de su sanción, y Pedro Vega fue suplente ante su previsible traspaso al Málaga.
El conjunto andaluz salió con muchas reservas. Salmerón puso una defensa de cinco jugadores, amontonados en el área, para evitar espacios libres que los rojiblancos pudieran aprovechar. El conjunto gijonés impuso un fuerte ritmo desde el primer momento. Destacaba la rapidez de Gerardo y Pablo Álvarez, que se enfrentaban a tres rivales. Ante la avalancha gijonesa, el equipo ejidense se limitaba a defenderse, sin apenas salir de su guarida, aunque cuando lo hizo fue con peligro, como en una internada de Keko que abortó Roberto en una salida con decisión.
A medida que pasaba el tiempo, al Sporting le faltaba serenidad en la ordenación del juego y para culminar las aproximaciones al área de Bello Amigo se echaba de menos un rematador, características que no tiene Biagini.
El conjunto gijonés no ponía en aprietos al portero visitante. Los locales llegaban a las inmediaciones del área, pero sus lanzamientos a portería eran lejanos e imprecisos.
Jarro de agua fría
La sorpresa llegó en la última fase del primer tiempo, cuando Cristian dobló a Raúl Cámara y su centro lo remató Keko, con carambola en el poste derecho de Roberto, para alojar el balón en el fondo de la portería. Era el primer tiro de los visitantes. Hasta el descanso, los ejidenses se cerraron más aún, con la intención de que los rojiblancos no tuvieran opciones de remate.
En el segundo tiempo faltó tensión, hasta que Ciriaco dispuso un cambio de sistema, con la entrada de Calandria. El argentino resultaría determinante después de ver que en la hora anterior se había echado de menos un ariete rematador, características que no tiene Biagini.
La entrada de Pablo Calandria provocó que Juan se retrasara y Gerardo pasara a ocupar la banda izquierda. El relevo dio buen resultado en ataque, pero no en defensa. En un buen remate, el bonaerense consiguió el empate al aprovechar un balón rebotado de la barrera, tras una falta lanzada por Juan.
El gol espoleó a los rojiblancos, pero no amilanó a los ejidenses, aunque en principio buscaron más consolidar su sistema defensivo, sobre todo tras la entrada de Karanka, para lo que, por otro lado, utilizaban técnicas para enfriar el encuentro y frenar el juego. El partido empezó a enloquecer tras la entrada de Pedro Vega, muy activo y ambicioso, lo que relanzó al conjunto andaluz, que tuvo algunas llegadas a la zona de Roberto con cierto peligro, aunque con menos potencia. La presión de la grada encrespaba el juego, a lo que contribuyó el colegiado Delgado Ferreiro, con algunos errores que tensionaron más el ambiente. El Sporting jugaba más con el corazón que con la cabeza, en un ambiente excepcional. Pudo ganar el conjunto gijonés, pero faltó tranquilidad en el momento de ensayar el disparo a portería.
Ciriaco vio demasiados peligros en la zona de Juan, que, además, arrastraba una tarjeta, por lo que recuperó al perverano en su puesto y dio entrada a Dorado. Ambos protagonizaron una buena combinación que se quedó sin rematador, después de que Pablo Álvarez dispusiera de las mejores ocasiones para haber dejado el triunfo en casa, con un disparo impreciso y otro rebote al larguero.
También el Poli Ejido tuvo la ocasión de llevarse el partido, casi siempre con Pedro Vega como protagonista, pero no hubiera sido justo. Las opciones ejidenses estuvieron más provocadas por el nerviosismo de los locales, que les hacía perderse en errores.
El final del partido resultó demasiado alocado y muy abierto. El Poli Ejido quería tener el balón lejos de su área, lo que conseguía más por las prisas de los gijoneses. Al final, un punto y las cosas quedan como estaban después de mirar el resto de marcadores.(Manuel Rosety, El Comercio)
SALA DE PRENSA
Ciriaco Cano no estaba contento con el resultado del encuentro. Al margen del empate, consideró que "el partido fue vibrante, pero luego perdimos la cabeza y casi nos cuesta el partido". El Sporting se contagió del ambiente de la grada, y el empate de Calandria revolucionó el encuentro. "El equipo estaba jugando más con el corazón que con la cabeza, y nos hemos dejado llevar". Incluso, el técnico extremeño valora con más importancia las ocasiones del Poli Ejido que las generadas por el Sporting en la recta final del encuentro: "Si no nos hicieron el segundo gol, fue por falta de acierto. Les dejamos la puerta abierta a los contragolpes".
El principal defecto de los rojiblancos estuvo en los últimos minutos del partido: "Hemos estado bien hasta el gol, y luego hemos corrido como pollos sin cabeza". En su análisis del encuentro, Ciriaco Cano apuntó que "la primera parte la controlamos nosotros, con iniciativa en el juego", a la vez que añadió que "ellos sólo tuvieron el gol". Sin embargo, el gol de Keko cambió el partido en los últimos minutos del segundo tiempo: "Fue diferente, y eso nos obligó a meter más gente arriba".
La media hora final fue vibrante, y sin tanto control de partido: "Pudimos ganar, pero también pudimos perder. Nos fuimos sin vigilancia en la defensa, sin rechaces y sin mirar a la espalda", lo que le llevó a la conclusión de que "nos ha faltado lo principal en el fútbol, que es la cabeza". Fue la parte negativa.
Después de llegar a las vacaciones de navidad con 28 puntos, Ciriaco valora el 2005 como "positivo por la evolución del equipo", y recalcó" . El técnico tomó como referencia que "remontamos varias veces, y eso es una virtud". En referencia al rival, el técnico extremeño no se sorprendió con la imagen que dio el Poli Ejido, que ya acumula cuatro jornadas sin perder. "tiene gente muy capaz, y es un equipo en el que trabaja todo el mundo en el aspecto defensivo".
Por su parte José María Salmerón valoró como "justo" el resultado final, y resaltó que "hemos intentado defender bien, porque el Sporting estaba apretando mucho". También consideró que "no podíamos obviar las contras, y hemos tenido nuestras ocasiones de gol".
A pesar del control inicial de los rojiblancos y las pocas ocasiones de gol generadas en la primera parte, Salmerón recordó que "en todo momento vinimos a por los tres puntos", y añadió que "sabíamos de la presión del Sporting y de su ritmo alto en el juego, pero teníamos que ser fuertes en defensa. Mantuvimos la ilusión por ganar el partido".
El técnico del Poli Ejido no se olvidó de las ocasiones generadas en la recta final del encuentro, y confesó que "tuvimos la sensación de ganar el partido, pero el Sporting también apretó mucho. La pena fue la ultima ocasión que tuvimos con Pedro Vega y que no aprovechamos". También se refirió a la acción de Pablo Alvarez que golpeó en el travesaño, y que pudo desequilibrar el encuentro: "Tuvimos un poco de suerte con el larguero, pero la acción se propició con un rebote".
Javi Fuego indicó que "hay que tener paciencia, lo importante es no descolgarse". El centrocampista poleso reconoció que el equipo pecó "de precipitación ya que nos pudieron las ganas de ganar en la segunda parte". Javi Fuego prefiere quedarse "con los ocho partidos que llevamos sin perder y que indican que el equipo mejora día a día" y a eso se agarran los futbolistas. Sobre el partido dijo "empezamos bien, con intensidad y alguna ocasión clara", pero recordó que las cosas cambiaron para peor "con el gol del Poli Ejido que llegó en una buena jugada suya y un gran remate de Keko".
Raúl Cámara afirmó que lo importante "es seguir sumando puntos y mantener esta racha", ya que el defensa rojiblanco considera que el partido "lo pudimos ganar, pero al final el juego estaba loco cuando nos fuimos para arriba y el Poli Ejido nos creó peligro". Aún así, señala que se marchó con mal sabor de boca "por haber sumado sólo un punto porque creo que hicimos méritos para más".
Calandria salió en el segundo tiempo para anotar el gol del empate, aunque lamenta que "no haya servido para ganar el partido". El delantero coincide con su entrenador en que tras el gol del empate "el partido se volvió loco, nos fuimos arriba y les permitimos que nos creasen peligro". Pese a las ocasiones de los rojiblancos, ayer no hubo fortuna en el remate a la portería rival. Calandria recuerda que Pablo Alvarez tuvo "dos o tres disparos pero esta vez no pudo marcar, aunque no olvidemos que él nos ha salvado en muchos partidos". Por su parte Jorge considera que con el resultado "perdimos dos puntos" y estima que la clave del encuentro "estuvo en el gol del Poli, porque hasta ese momento todo estaba controlado y apenas llegaban".