La plantilla del Marino inició ayer tarde, en el propio Miramar, la preparación de su compromiso del próximo domingo en Barakaldo, último del año en curso, con ese regustillo que supone el haber ganado a un rival directo y estar en la zona tranquila con 20 puntos, nueve más de los que tenía a estas misma alturas en la pasada temporada.
José Luis Quirós, que cifra "la salvación sin problemas" en 45 puntos tiene ahora las mismas puestas en el partido del Nuevo Lasesarre, choque que afrontará el equipo luanquín con tan sólo 14 jugadores de campo y tres porteros, pues a la baja por lesión de Nacho Jara han venido a unirse las de Samuel y Gustavo, que vieron la quinta amarilla en el compromiso ante el Alavés B.
Nacho Jara habrá de pasar por el quirófano, porque así lo recomiendan los médicos, que consideran que su recuperación, cifrada en dos meses y medio, será así más segura y puede que más rápida.
La baja de Nacho Jara, máximo realizador del equipo junto a Jabuti --llevan cuatro tantos cada uno-- deja Marino, según Quirós, "con la banda derecha un tanto coja", toda vez que queda Parente como único jugador específico para ese puesto, por lo que no sería descabellado pensar que el conjunto luanquín intente realizar una incorporación en el mercado de invierno.
Volviendo al partido de Barakaldo, que tiene asignado como juez al castellano-leonés Víctor Manuel González González, Quirós hace hincapié en que "es el último del año. Hay que echar el resto e ir a ganar" y, aunque aún es muy pronto, todo apunta a que Sergio Lara, que reaparecerá tras cumplir sanción saldrá como lateral derecho, en lugar de Pantiga, que pasar a jugar de central con David Miner como sustituto de Samuel, que no estará por vez primera en el equipo inicial por culpa de una sanción que adelanta un tanto sus vacaciones.
Quirós lamenta también la baja de Gustavo, jugador cuya presencia en el campo dio más empaque al Marino frente al filial del Alavés, y el técnico anda muy preocupado por el mal estado del terreno de Miramar, que espera se recupere con el parón navideño.
El Barakaldo, un histórico cuya fundación data de 1917, cumple su vigésimo tercera temporada en Segunda B, categoría en la que fue tres veces campeón y dos más subcampeón. Está dirigido por Iñaki Zurimendi y pasa por ser un fiel exponente del futbol vasco, con gente de mucho físico.
Séptimo en la pasada temporada, en la que acabó con 17 puntos más que el Marino, en la actual campaña está lejos de los números de la anterior, pero en su feudo ha sumado 11 de los 14 puntos que tiene y ha podido con los luanquinos en las dos ocasiones que visitaron Lasesarre.
Por lo pronto, la plantilla tendrá hoy descanso y está emplazada para ejercitarse mañana por la mañana en el gimnasio y por la tarde en Miramar, a no ser que vuelvan las lluvias. El jueves habrá un nuevo entrenamiento y todo apunta que los jugadores tendrán el viernes un nuevo descanso para finalizar la preparación del partido de Barakaldo el sábado con una sesión matinal.