viernes, 30 de septiembre de 2005
El alta médica, en su bolsillo desde comienzos de esta semana, le empieza a anunciar el final del sacrificio. La rodilla de Darío Aliaga «acepta bien» sus entrenamientos al ritmo de la plantilla del Oviedo y el plazo de su recuperación arranca las últimas hojas de calendario. «Estuvimos más o menos acertados en las previsiones», asegura el delantero azul, «y si no hay problemas podré empezar a entrar en el equipo dentro de tres o cuatro semanas». Recuerda que la próxima semana hará seis meses de la reparación quirúrgica en el ligamento cruzado anterior y el menisco interno de su rodilla izquierda y que ése era el plazo pactado. Celebra por eso que se le cumplan los plazos, con el alta médica y pendiente de recibir la deportiva «cuando decidamos entre los entrenadores y yo», pero asume ya «algún vistazo» al calendario para tratar de imaginar cuál de los partidos de octubre puede ser el del reestreno. «Que sea cuanto antes, pero siempre con prudencia», desea.

De momento, «toda esta semana y parte de la pasada» ha podido hacer ya más o menos lo mismo que sus compañeros en los entrenamientos. «Acuso sobre todo el trabajo físico y termino mucho más cansado que ellos», apunta, «pero estoy muy contento porque no he tenido ningún problema desde que me entreno con todos y en estas situaciones lo peor es el riesgo de tener alguna recaída. Cada vez tengo más ganas de volver al equipo». Son intenciones de pelearse con todo lo que los técnicos le han puesto por delante en la plantilla del retorno oviedista a Segunda B: por eso el máximo goleador del equipo la temporada pasada -con los mismos diecisiete tantos que Cervero pese a que la lesión le arrebató los tres últimos meses del campeonato- asume ahora el ascenso de la competencia. «Contando a Adrián, en la plantilla somos cinco delanteros y es una anécdota que sólo se hayan marcado cuatro goles en estos primeros cinco partidos. Va a ser muy difícil entrar en las alineaciones».

Agradece, eso sí, que el arranque del campeonato no le eche en falta, al menos a la vista del rendimiento y los números. Dice el valenciano que después de cinco jornadas «haber perdido un solo partido, y se puede decir que fue por accidente», sirve para asegurar que «el equipo está subiendo el nivel en cada encuentro. A medida que transcurren las jornadas lo hacemos mejor y sabemos cómo tenemos que jugar en cada campo, porque era muy diferente, por ejemplo, lo que pedían los partidos de la Ponferradina y el Marino». En resumen, que después del toque de atención de la goleada frente al Racing B «fuera no hemos perdido, en casa lo hemos ganado todo y la competición no marcha mal».
Publicado por LUNA-DE-SIERO @ 12:08  | REAL OVIEDO
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