Ser un futbolista veterano no está reñido con la ilusión. Rafa lo demostró ayer en su presentación oficial con el conjunto azul.
Foto: M. Rojas (El Comercio)
El meta avilesino recordó sus muchos cambios de categoría y recordó que "me ha ido bien" y tal vez eso le lleva a "soñar con conseguir algo bonito en Oviedo". El portero regresa ahora al equipo que le abrió las puertas de la Primera División, cuando sólo tenía 21 años. Las circunstancias son distintas pero el ambiente que rodea al equipo es el ideal y caminando de la mano de la afición todo es posible: "Es la esperanza en la que todo se asienta, tener ese respaldo te hace pensar que hay que salir de aquí, el Oviedo merece estar más arriba y entre todos lo vamos a conseguir, la gente está volcada y no se le puede pedir más".
Rafa se ha encontrado con un club distinto al que dejó en 1997: "Cuando me fui dije que esperaba jugar con el Málaga en Oviedo en Primera y pude conseguirlo", pero las cosas han cambiado mucho en apenas cinco años, "El Requexón ha mejorado y éste campo ya lo conocí con el Málaga". La pena de todo esto "son las circunstancias que afectan a muchos equipos y que ahora le tocan al Oviedo pero esperemos que pronto se repitan los partidos en Primera".
En lo que no tendrá problemas Rafa es en la relación con el cuerpo técnico. Rivas y Viti coincidieron con él en la plantilla azul y no es algo extraño para el avilesino, "lo lógico es que los futbolistas sigan su carrera como entrenadores" y la clave estará en el respeto de la relación, "sabiendo cada uno su misión no hay problema, coincidí con Viti y Rivas, ahora son los entrenadores, será una situación diferente y nos trataremos con respeto y de forma normal". Todos se conocen y eso facilitará las cosas.
El destino le había aguardado a Rafa cosas impensables en sus últimos años de carrera profesional. "Era impensable jugar en el Sporting y en el Oviedo en un plazo de dos años", explicó el portero que se siente orgulloso de "haber jugado en los tres grandes del fútbol asturiano --Oviedo, Sporting y Avilés-- y eso es un orgullo". El meta cree que Asturias "tiene potencial para estar donde estuvo hace muy poco, con el Avilés en Segunda y el Oviedo y el Sporting en Primera y de eso disfrutaríamos todos los asturianos y más viendo como responde la gente en los momentos difíciles".
Quedan muy pocas cosas de aquel joven portero que llegó al Oviedo tras jugar en Avilés y pasar por la selección olímpica, "los porteros con experiencia ganan muchas cosas. Adquieres tranquilidad y saber estar en el campo que sólo da el tiempo" y confía en que todo ello "sirva para ayudar al equipo en una categoría tan dura como ésta, creo que es la más complicada para conseguir el ascenso". La clave para estar arriba será "saber adaptarse a los campos en los que vamos a jugar y a los rivales que tendremos" y todo eso espera vivirlo desde el campo "trabajaré para aprovechar la oportunidad cuando llegue".
Los plazos para entrar en las convocatorias son la última incógnita que queda por resolver y el portero azul no tiene dudas, "aún no hablé con Rivas pero me encuentro bien". Pese a no tener equipo, Rafa estuvo trabajando a prueba en Inglaterra durante un mes y en las últimas semanas "me entrené por mi cuenta". Además, el avilesino recordó que "la experiencia que tengo ahora también me ayuda para poder afrontar las cosas con más rapidez y si el entrenador quiere estoy a su disposición en cualquier momento". Las opciones de entrar en la próxima lista de convocados están sobre la mesa y además eso haría que Roberto ya pueda jugar con el Pumarín y no seguir acumulando semanas parado ya que lo que necesita el joven meta es acumular minutos en el filial.