Ponzo, que cumple su tercera temporada en el equipo oviedista, nació en Madrid hace 25 años, aunque posteriormente se trasladó a Venezuela, donde se inició en el fútbol. Con anterioridad al Oviedo, Ponzo militó en el Navarro y en el Siero, en ambos en dos ocasiones, aunque sólo durante dos temporadas. Con el conjunto poleso jugó en Segunda B y, posteriormente, fichó por el Tenerife antes de recalar en el conjunto azul. El guardameta desveló que nunca antes del partido del sábado había recibido cuatro goles en su trayectoria deportiva. Ponzo fue tres veces internacional con la selección absoluta de Venezuela. Las tres en encuentros amistosos ante Marruecos, la selección de Canarias y la de España, en abril del año pasado
A Rafa Ponzo, no le duele reconocer su floja actuación en El Sardinero. «Nunca había tenido una tarde tan mala», aseguró ayer el guardameta oviedista, tratando de buscar una explicación que admite no encontrar, al igual que el resto de sus compañeros, a uno de los peores encuentros de los azules en mucho tiempo.
Ponzo es consciente de que su actuación es la que se analiza con más detalle. «Los errores del portero son los que más se ven, siempre ha sido así», indicó.
Al igual que el resto de la plantilla azul, sigue sin encontrar los motivos que expliquen el gran cambio que experimentó el equipo con respecto a la pretemporada. «Es lo más extraño. Dimos muestras de una gran solidez en los partidos de preparación, pero llegó el primer encuentro oficial y parece que nos transformamos. Es algo difícil de entender. No obstante, no queda más remedio que aprender de los errores que cometimos, hacer una buena autocrítica para que no se vuelvan a repetir».
Por todo lo anterior, Ponzo cree que «el equipo ni era tan bueno antes ni tan malo ahora. Lo que sucedió en Santander fue un cúmulo de circunstancias adversas que nos dejaron sin respuesta».
El portero oviedista considera que los dos primeros goles, que llegaron en jugadas a balón parado, fueron los que marcaron el desarrollo del partido. «Estábamos advertidos de su capacidad en el juego aéreo, pero cometimos demasiados errores en esas jugadas que nos costaron muy caros. Encajamos dos goles y el encuentro se rompió, ya que nos quedamos sin capacidad de reacción».
Ponzo no cree que la derrota repercuta en la moral de la plantilla. «Son cosas puntuales que pasan en el fútbol. Tenemos que asimilarlas porque somos profesionales, pero no queda más remedio que levantarse y pensar ya en el partido ante el Zamora en el que no podemos ceder ningún punto».