Los administradores judiciales del Sporting tienen previsto aplicar una regulación de empleo, con el objetivo de equilibrar el presupuesto que haga viable el futuro inmediato del club rojiblanco. Las primeras actuaciones se pondrán en marcha en el mes de setiembre, al regreso de vacaciones, ya con la incorporación del tercer administrador, en representación de la Agencia Tributaria.
Una de las medidas a aplicar será una reducción en los salarios, que podría ser de un 30% del importe de las nóminas de los trabajadores, además de ocasionar alguna baja temporal. La regulación de empleo no sólo se circunscribirá a la parcela de los empleados, sino que también afectará a la plantilla.
En este aspecto, la intención del cuadro técnico es buscar con esta fórmula una salida a los futbolistas que no entran en sus planes, como son los casos de Blin, a quien le quedan tres temporadas de contrato; Casquero, Jeffrey y Álvaro, con una campaña más de compromiso, y Vázquez y Gerardo, renovados hasta 2007, aunque se está pendiente de acuerdos para encontrarles una salida antes de que acabe este mes.
El nuevo presupuesto no deberá llegar a los seis millones de euros y basarse en los ingresos fijos, que son algo más de cinco millones. Algunas cantidades, como los convenios publicitarios con el Ayuntamiento de Gijón y el Principado de Asturias, están cobrados con antelación, debido a la permanente crisis económica que provocó la actual situación concursal. El presupuesto anterior superaba ligeramente los siete millones de euros, si bien su desarrollo resultó superior, sin que se hayan facilitado las cifras que fueron remitidas a la Liga de Fútbol Profesional.
El recorte presupuestario empezó a realizarse con la marcha de algunos jugadores, como Samuel y Borreguero, que eran los que tenía las fichas más altas de la plantilla. En el caso de los futbolistas descartados, el capítulo de fichas está en torno a los 500.000 euros.
Los contratos de alta dirección también se verán mermados. Otras opciones que se estudiarán son las de posibles jubilaciones anticipadas. En este caso, los afectados pueden ser Eloy Rubiera, jefe de mantenimiento de los campos del Sporting, quien ya comentó su situación con Manuel Vega-Arango, y el utillero Juan Díaz Zarracina, quien hace algo menos de un año mantuvo una reunión con Antonio Sarasúa, abogado de la entidad gijonesa, sobre su caso particular.
Antonio González-Busto y Celestino Suárez Viñuela, a quienes el próximo mes se unirá un representante de la Agencia Tributaria, disponen de un estadillo con el organigrama de todas las secciones del Sporting. En la relación figuran empleados, futbolistas, técnicos y colaboradores, con el tipo de contrato que les liga a la entidad rojiblanca, así como el importe que perciben mensualmente por desarrollar su labor.
Tras analizar la situación del club, así como sus necesidades deportivas y administrativas y sus posibilidades financieras, los administradores confeccionarán un expediente de regulación de empleo, en el que estarán incluidos todos aquellos que se considere preciso para hacer posible la viabilidad del club. Esta medida ya había sido aconsejada por los servicios jurídicos del Sporting antes de que se pusiera en marcha el proceso concursal instado por la empresa Coral Golf.
Las indemnizaciones a las que hubiera lugar, debido a la situación del Sporting, sería asumida por el Fondo de Garantía Salarial que, a partir de ese momento, se convertiría en acreedor de la entidad rojiblanca, aunque su respaldo máximo será de cuatro mensualidades y un porcentaje en las cantidades fijadas en las correspondientes indemnizaciones.
En la actualidad, en la nómina del Sporting facilitada a los administradores figuraban 39 empleados, de los que hay algunas bajas, como son las del sicólogo Joaquín Valdés y del médico Javier Pérez Landaluce, cuyos contratos no fueron renovados en junio. También se registrarán otras bajas en personal auxiliar de limpieza y cocina, con lo que la lista queda reducida a 35 personas, incluido el ex futbolista Dimitri Cherishev, colaborador del intermediario Eugenio Botas. El ruso tiene su residencia habitual fijada en Madrid, pero sin ningún cometido asignado en la entidad rojiblanca.
En la relación que está en poder de los administradores judiciales, los sueldos más altos que figuran son los de Alfredo García Amado, director general del club, y Eloy Olaya, director deportivo, con 120.000 euros anuales. Asimismo, el apartado más numeroso corresponde el cuadro técnico del primer equipo, con diez personas, entre las que se contabiliza un entrenador, un auxiliar, un entrenador de porteros, un preparador físico, un delegado, un utillero, un fisioterapeuta, un recuperador, un médico y un masajista. También tiene vinculación con la primera plantilla el traumatólogo y cirujano Antonio Maestro, jefe de los servicios médicos.
El cuadro técnico está compuesto por tres personas, más otros dos del primer filial, mientras que el resto de entrenadores y auxiliares de los equipos de Mareo pertenecen a la Fundación, a través de la cual cobran sus colaboraciones por medio de unas becas. De los cuidados de los campos se encargan cinco operarios, con un responsable de las instalaciones de El Molinón, y otras cinco personas controlan la limpieza, tanto del campo como de las instalaciones de Mareo.
Alguna de las bajas se debe a que está previsto cerrar la cocina de Mareo y es probable que también se clausure la residencia, en la que pernoctaban algunos jugadores de los equipos filiales, sobre todo juveniles. Esta medida se debe a la drástica reducción en el capítulo de gastos.
Paralelamente, se negociará una reducción de salarios, si bien los trabajadores se muestran reacios a aceptar esta medida, que ya sugirió el consejo de administración hace dos años.
En el caso de los jugadores, se se mantiene en estudio la previsible rescisión de algunos contratos de futbolistas que no entran en los planes de los técnicos, aunque se tienen en cuenta precedentes que hubo en otros clubes del fútbol español, en procesos similares.
Por otro lado, la entidad rojiblanca hizo efectivo anteayer la paga extraordinaria de julio y la nómina de junio, aunque la primera quincena tuvo una reducción, al tratarse de una deuda previa a la entrada del proceso concursal, afectada por la masa concursal. La mensualidad de julio, pendiente de pago, está previsto que se pague mañana, con lo que quedarán regularizadas los pagos de todas las nóminas.