Juanmi ya viste de rojiblanco. El central balear fue presentado ayer en Mareo como refuerzo para las dos próximas temporadas en las que contribuye a subirle la media de edad a este joven Sporting. Juanmi, que el mes próximo cumplirá 33 años, es ahora el más veterano de la plantilla rojiblanca, pero una cosa no quita la otra y en su primer día se mostró ilusionado como un chaval de la cantera que da el salto al primer equipo. Confesó estar como «loco» por entrenarse -lo hizo minutos después- y expectante ante su nueva vida, lejos del destierro al que fue sometido junto con otros muchos compañeros en el Córdoba el pasado invierno.
-¿Cuáles son sus primeras sensaciones en Gijón?
-Eloy me ha tratado fenomenal desde que aterricé. Intento incorporarme cuanto antes, lo mío es jugar al fútbol y lo que pretendo es entrenarme ya, que es lo que necesito. Aunque he estado corriendo por ahí, no es lo mismo. Necesito integrarme e ir conociendo a la gente, pero me siento muy bien. La verdad es que todos me han tratado fenomenal en 24 horas que llevo aquí.
-¿Tiene hambre de fútbol?
-Sí, porque ha sido difícil lo que nos pasó en Córdoba, pero bueno... Tengo muchas ganas de poder pelear por un sitio, sin que te echen como me echaron a mí y a otros doce compañeros del Córdoba por no sé qué decisión.
-¿Qué aporta Juanmi al Sporting?
-Aparte de que el equipo necesita experiencia, sobre todo en la parte de atrás, lo que puedo dar es trabajo, entrega y lucha, que es lo que he hecho durante quince años. También intentaré poner el granito de arena de la experiencia. He visto que hay mucha gente joven, de mucha calidad, pero la Segunda División es muy complicada. Lo mejor es hacer una buena mezcla de jóvenes y veteranos.
Juan Miguel Gelabert Marguello (Capdepera, Mallorca, 26 de setiembre de 1972), jugó en los filiales del equipo bermellón. De ahí pasó al Palencia, Elche, Hércules, Recreativo, Sevilla y Córdoba antes de fichar por el Sporting. En el Elche ya estuvo a las órdenes de Ciriaco Cano y ambos participaron de un ascenso a Segunda. «Ese año nos fue muy bien. Además, le quitamos el ascenso al Córdoba...». Con pequeñas dosis de humor como esta afrontó Juanmi su presentación. La referencia al conjunto andaluz fue, con todo, diplomática, después de verse apartado de la disciplina del equipo a principios de este año.
«No es lo mismo entrenarme en Alicante todas las mañanas, yo solo, y mirar para atrás y no ver a nadie, que meterte en la dinámica de grupo y tocar la pelota. Necesito ya las agujetas del balón, de los porrazos y de todo eso que es un entrenamiento», sentenció.
-¿Le gustaría estrenarse contra el Athletic en El Molinón?
-Me encantaría, pero esa es una decisión del míster y yo respeto todo eso. Veremos cómo van estos días de trabajo.
Para Juanmi, lo principal es que ya trabaja en Mareo con sus nuevos compañeros. También parecía suspirar aliviado el director deportivo, Eloy Olaya porque, «tras largos días para Juanmi y para nosotros, se ha podido cerrar la contratación. Las negociaciones estaban casi cerradas hace algún tiempo, pero el tema se alargó».
El central quiso destacar «la confianza que me ha dado el Sporting. Es un club muy importante en el ámbito nacional y a todo futbolista le gustaría venir. Después de una situación muy complicada pudo haber gente que se echase atrás, pero yo, desde el primer día que hablé con alguien, lo tenía bastante claro».