sábado, 30 de julio de 2005
Uno de los jugadores que repite este año en el Real Oviedo es Caco Morán, pieza clave en el equipo la temporada pasada. Su veteranía y calidad fue fundamental tanto sobre el césped como en el vestuario.

Ayer dialogamos con él para que nos cuente cómo está yendo la concentración en Panes y comenzó diciendo que la encuentra “bien, muy bien. Hasta ahora, sin queja, porque veníamos a lo que estamos haciendo, a cargar pilas, a coger tono físico”. Se muestra contento con las instalaciones, “nos encontramos con un marco ideal, porque el campo está en relativas buenas condiciones para hacer balón y porque hay condiciones muy buenas para el trabajo físico”.

Está claro que no hay mejor sitio que Asturias para una pretemporada “y eso que está cascando bastante este año el sol. Pero es igual, es inútil buscar otras alternativas, porque en Asturias, no sólo a nivel de campos y pistas forestales para correr, sino en alojamientos, hay una gran variedad. Encima la gente a nosotros nos quiere de manera especial”.

Las sesiones de la mañana son totalmente físicas, aunque por la tarde ya se combina con algo de balón. Ese contacto con el balón es muy bien recibido por los jugadores: “Seguro. Por las tardes se agradece que el campo esté bien, porque tienes que liberar la mente. Te apetece el contacto con el balón. Pero de momento son entrenamientos dirigidos también al aspecto físico. No son los entrenamientos más divertidos que puedes hacer pero sí que te libera de venir por la mañana y correr tus kilómetros. Por la tarde quieres balón”.

Otro aspecto relevante de las concentraciones de pretemporada es el acoplamiento del grupo en el plano personal. En este sentido, la concentración va “de lujo, tampoco es que haya muchísimas caras nuevas, pero los que vienen y los que seguro que van a venir van a ver rápidamente que el grupo es fantástico, porque somos gente que ya nos conocemos y los chavales jóvenes se llevan conociendo mucho tiempo”. Ese buen ambiente “se puede comprobar en las mesas del comedor, en las habitaciones. No hay grupos definidos, estamos todos mezclados y eso ayuda a que poco a poco los que nos conocemos menos empecemos de verdad a ser amigos, porque eso es clave: la solidaridad entre todos va a ser totalmente necesaria”.

Los jugadores tienen mono de balón, pero también la afición tiene ganas de ver ya en acción a los suyos. Los jugadores que estuvieron en Oviedo las dos últimas temporadas saben que la afición azul es algo especial, una marea que se desplaza con los suyos donde sea. Para esta temporada preguntamos a Caco qué espera de su afición: “Nadie puede esperar más que el año pasado y el anterior, porque no se puede dar más. A no ser que sigan demostrando algo más y me sorprendan”. Comenta el jugador azul que “el año pasado, por lo que a mi concierne, fue tremendo, nunca lo había vivido. Espero que éste sea igual”.

Un mensaje para la afición: “La afición seguro que tiene mono de balón y de vernos correr y desde el primer día vamos a intentar responder en la medida en que podamos. Con paciencia, porque va a ser duro, pero con su apoyo será mucho más fácil”.
Además, la resaca del 25 de junio ya ha pasado y Caco tiene un deseo: “Yo quiero otra resaca este año”.
Publicado por LUNA-DE-SIERO @ 21:18  | REAL OVIEDO
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