Falleció Jesús Uribe. El que fuera defensa lateral izquierdo del Sporting de los años 60 murió en la madrugada de ayer, como consecuencia de un tumor maligno en la cabeza, que acabó con su vida en pocos meses.
Jesús Uribesalgo Uribeechevarría, conocido deportivamente por Uribe, llegó a Gijón en 1963. José Luis Molinuevo era el entrenador del Sporting y buscaba refuerzos, después de una temporada en la que se libró el descenso a Tercera División por muy poco, una campaña después del famoso torneo de Palma, por la renuncia del Condal de Barcelona, que con las tres cruces de Ortiz devolvió a los rojiblancos a Segunda División.
Llegaron Cobo, Gradín, Solabarrieta, Félix Llamazares y Uribe. La anécdota de su fichaje fue que el Elche le hizo una oferta mejor que la del Sporting, pero el telegrama le llegó al regresar a Bilbao, después de haberse comprometido ya con el Sporting. Molinuevo había presionado para tener su ficha firmada, por lo que los ilicitanos se quedaron sin opción de incorporarlo. Se había desplazado junto con Cobo y Solabarrieta en coche, en un viaje relámpago, sólo para firmar la ficha.
Uribe era un lateral de raza, que pronto se ganó el cariño de la afición. Jugador de entrega, ágil, rápido, con sentido de la anticipación y buen marcador eran algunas de sus cualidades. Vasco de nacimiento, se sentía un gijonés más y presumía de que tanto su mujer como sus hijos son gijoneses. Aunque en las seis temporadas que jugó en el equipo rojiblanco fueron fichados varios defensas laterales, como Cárdenas, Alas, Granero, Mur o Senarriaga, en todas fue indiscutible en las alineaciones, con ausencias sólo por lesión. Incluso en la última disputó 28 partidos completos, sobre 38 posibles. En las seis temporadas que perteneció a la plantilla gijonesa, Uribe jugó 167 partidos ligueros, 19 de la Copa del Generalísimo, denominación de entonces de la competición copera, con un porcentaje de participación de casi un 90% en encuentros ligueros.
Marcó sólo un gol en partido oficial, en el partido de vuelta de la promoción de ascenso contra el Espanyol, en el desaparecido Sarriá. Su llegada coincidió con una trayectoria ascendente del equipo gijonés, en una etapa en la que se jugaron dos promociones de ascenso a Primera. Sus entrenadores fueron Molinuevo, Barrio, Galarraga, Badás y Carriega.
Uribe también tuvo una trayectoria como entrenador, en la que destacó su carácter paternalista en los equipos alevines del Sporting, en los que tuvo a sus órdenes, entre otros, a los hermanos Ablanedo, Iñaki Eraña, Muñiz, Castaño, Míner, David, Luis Enrique, Jaime y 'Caco' Morán, entre otros. Era el fútbol que le gustaba, sin que aspirase a dirigir conjuntos de alto nivel. En estas categorías, Uribe resultaba una persona muy querida, como lo demuestran las numerosas muestras de condolencia que la familia recibió desde la mañana de ayer, sobre todo de personas relacionadas con el mundo del fútbol.
Josu Uribe, uno de los hijos del ex jugador fallecido, había llegado anteanoche a Gijón con la expedición del Elche, donde es el entrenador del primer equipo. Por este motivo, los ilicitanos suspendieron sus entrenamientos hasta mañana.
El funeral por del eterno descanso de Jesús Uribe tendrá lugar a las cinco y media de esta tarde, en la iglesia parroquial de San José. A continuación recibirá cristiana sepultura en el cementerio de Jove.