«Dicen que todos los equipos tienen un poco de lo que fue su entrenador. Me gustaría que el Sporting sea y juegue como yo lo hice: con entusiasmo y voluntad». Esta última palabra fue de las que más repitió Ciriaco Cano en su presentación como nuevo técnico del Sporting para esta temporada. La voluntad de hacer las cosas bien y las ganas de trabajar han de ser «un acicate» que haga que el equipo se sobreponga a las limitaciones que tendrá este año. Así inicia el extremeño su cuarta etapa en El Molinón -la tercera en el banquillo-, «igual de ilusionado» que en las anteriores.
«Para mí es una alegría enorme estar aquí, en casa. Sé que no soy joven, pero yo no agrego años a mi vida, sino que doy vida a los años que tengo», afirmó.
Ciriaco ha sido puesto al día de la situación que atraviesa la entidad. «Es incómoda, pero el Sporting ya ha pasado por malos momentos y los ha solventado», aseguró. Sobre su fichaje, «si digo que no me sorprendió la llamada del club, mentiría. Fue una sorpresa agradable», confesó.
Se le preguntó al de Plasencia por el papel de las categorías inferiores en este nuevo Sporting y sostuvo que él no mira el carné de identidad. «Me fui con 17 años a un equipo de cantera y, si no me hubieran dado una oportunidad, no estaría en el fútbol. Eso trato de hacer yo. Si hay jugadores con talento, no se les puede frenar, pero siempre que haya fundamento. Además, yo no saco jugadores, salen ellos solos», comentó.
No obstante, Ciriaco reconoció que hay tres futbolistas de la cantera en la defensa y «trataremos de fichar gente de la que sepamos su rendimiento». Para el centro del campo, precisó que «los habrá muy jóvenes y de jugar bien el balón. Falta un poco de carácter y experiencia, pero no me preocupa». El extremeño recordó entonces el secreto de su éxito cuando jugaba en el Sporting: «Tati bromeaba conmigo y me decía que nunca me ponían mal. Rovi, el cronista de EL COMERCIO, debía apreciarme mucho porque siempre decía de mí que era muy voluntarioso», recordó. Y acto seguido dejó claro que «a todos nos gusta que el equipo gane y juegue bien, pero sobre todo ha de tener un orden y trabajar conjuntado».
Sobre los objetivos del equipo, Ciriaco indicó que «hay que ser optimista siempre». A propósito del concurso de acreedores, señaló que «la situación que toca vivir es esta y eso no tiene que paralizarnos a nosotros. Estoy convencido de que el Sporting va a seguir en Segunda, pero eso lo tendrá que decidir otra persona. Que haya jugadores que denunciaron al club y sigan en el equipo no me preocupa; cada uno tiene sus derechos y los ejerce».
Ciriaco mandó un mensaje a la afición: «La gente debe centrarse en apoyar al equipo de sus amores, como hacen en Inglaterra. Este club ha vivido tiempos de gloria, pero hay que ser realistas y vivir el presente». En ese mensaje había incidido minutos antes el director deportivo, Eloy Olaya, que puso el ejemplo del Oviedo: «A 28 kilómetros de aquí están saliendo de una de sus situaciones más difíciles gracias al apoyo de su afición. Pedimos a la gente que apoye al equipo de su ciudad en estos momentos». Ciriaco llega al Sporting preocupado por el trabajo a realizar, sin prestar atención a los impedimentos extradeportivos que pueda tener el club para progresar.
-El Sporting no está para hacer grandes desembolsos...
-No me preocupa excesivamente. El dinero para fichar no es la clave del éxito. Te da derecho a tener jugadores de mayor calidad, pero el dinero en el fútbol no lo es todo. Un equipo inferior a otro puede ganar con orden, voluntad y juego de conjunto.
-¿Qué sistema utilizará?
-El dibujo táctico es uno de los quebraderos de cabeza que tengo. Estuve comentándolo con Iñaki Tejada. Hay que mirar los jugadores que tienes, sus características y buscar un sistema que encaje y se adecúe a ellos.
-¿Cuáles deben ser las aspiraciones para esta temporada?
-Ahora no me preocupan, ya lo dirá la competición. Hay ejemplos de equipos que no contaban y se metieron arriba. Ojalá seamos nosotros uno de los 'tapados' de la Liga, pero debemos ser realistas y esperar a que el balón empiece a rodar.