La reunión mantenida ayer por las peñas en la sede de la APARO, sirvió para determinar que las peñas que forman parte de la citada Asociación se desmarcan de cualquier actuación que provenga de un Consejo de Administración dirigido desde la sombra por Celso González. Las personas interpuestas a medio de acciones cedidas temporalmente por un euro, no son consideradas por los representantes de las peñas como interlocutores válidos pues sólo obedecen a lo que el propietario del mayor paquete de acciones dice, y eso ha quedado comprobado que no ha sido bueno para el Real Oviedo.
Por ello, ni Jose Angel García, ni Pantoja, ni Toni Fidalgo, ni los nombres que suenan para el Consejo de Administración y la secretaría técnica del conjunto azul inspiran ninguna confianza a los representantes de las peñas, ya que carecen de poder de actuación y negociación desligado de las órdenes recibidas de Celso González.
Esa dependencia de actuación conlleva el que no puedan, ni quieran, acercarse a las tesis y principios establecidos por la Asociación de Peñas del Real Oviedo y que reflejan el matoritario sentir de la afición, que fueron quienes con su trabajo, fidelidad y entusiasmo sacaron al Real Oviedo del pozo al que fue llevado por quienes ahora retoman el mando del club.
Por ello la APARO, y una mayoría de los aficionados, serán muy críticos y ejercerán una dura oposición a las actuaciones del Consejo de Administración que no sean afines a sus planteamientos, y por ello, se consideren beneficien más los intereses particulares que los del Real Oviedo como club.
Tras la reunión se emitió una nota pública que se recoge íntegramente en otro post