Encantados de haberse conocido, el presidente del Principado y los jugadores, técnicos y directivos del Oviedo cerraron ayer los festejos por el ascenso del equipo azul a Segunda División B en la sede de la Presidencia. Vicente Álvarez Areces recibió a la plantilla, intercambió regalos y parabienes con el todavía máximo responsable del Oviedo, Manuel Lafuente, y se apuntó el tanto de haber estado «siempre a vuestro lado». Mientras Lafuente asentía, Areces recordó su respaldo «en los momentos felices y en los duros. Tal vez nuestro apoyo no daba el cien por ciento de lo que se necesitaba, pero fue decisivo en momentos determinados». El Presidente prometió seguir haciéndolo «dentro de nuestras posibilidades» justo después de felicitar a los oviedistas por el progreso de su equipo hacia «una categoría que será sólo de tránsito».
Areces, a quien acompañaban la consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya, y el director general de Deportes, Daniel Gutiérrez Granda, obsequió a la delegación oviedista con un pisapapeles con la Cruz de la Victoria y una inscripción conmemorativa y recibió de Lafuente una camiseta del Oviedo con un «Tini Areces» serigrafiado entre bromas sobre el confeso sportinguismo del Presidente: «Para vosotros, defecto; para mí, virtud», atajó.
El presidente del Principado, que pisó el palco del Carlos Tartiere hace un año en el partido contra el Arteixo y el sábado frente al Ávila, recordó haber compartido «con vosotros la rabia en el vestuario y la celebración del triunfo», y dio pie a que Lafuente destacase «el papel que el Principado ha desempeñado en esta recuperación, no sólo deportiva sino también económica. Vivimos una etapa muy convulsa y en momentos puntuales tengo que agradecer el apoyo que nos prestasteis». Se refería al aval del crédito que permitió pagar a los jugadores para evitar el descenso a Segunda B en 2002 y a la adhesión del Gobierno regional, casi dos años después, al convenio de acreedores que permitió al club superar la suspensión de pagos. «De no haber sido por eso», resaltó, «no estaríamos ahora hablando de este éxito deportivo, porque tal vez no habría sido posible la continuidad del club».
La recepción del presidente del Principado fue el último acto oficial de festejo tras el ascenso e hizo de despedida para la temporada. Estuvieron, junto a los técnicos, empleados y jugadores -faltaron Benjamín, Juan González y Alberto, que ya habían viajado a sus lugares de vacaciones-, el Presidente y algún consejero.
A continuación, técnicos, directivos y empleados se han reunido en una comida en los bajos del Estadio Carlos Tartiere para despedirse hasta el inicio de la pretemporada, en la tercera semana de julio. Alrededor de una comida ofrecida por uno de los colaboradores habituales del Requexón, Avigasa (con Froilán al mando), los integrantes de la plantilla se han firmado unos a otros balones, camisetas y todo tipo de recuerdos de una temporada inolvidable. Al final, abrazos y buenos deseos para lo que se avecina. Aunque algunos jugadores permanecerán en Oviedo aún unos días, la mayoría se irán de vacaciones de forma inmediata con la promesa de recibir de los técnicos, por teléfono, las novedades que necesariamente deben llegar esta semana. «Ya os llamaré» fue lo único que el entrenador pudo decirles como despedida.