Como no podía ser menos los que entran con el poder del dinero o de las acciones ya están dando pasos en contra del sentimiento del aficionado, incluso de la lógica más absoluta.
Uno de los primeros que se puso a tirar por el Real Oviedo, que se quedó en el club de manera incondicional en los más difíciles momentos, y que trabajó más horas de las que tiene el día para sacar adelante lo que es la base del futuro: la cantera, ha sido Javi Amieva.
Javi, puede ser mejor o peor técnico, pero lo que no cabe duda es que es un trabajador encomiable y un oviedista como pocos. Sin desmerecer a todos los que forman parte de los equipos inferiores del Real Oviedo, Javi, Amieva ha sido el coordinador de toda la Escuela de El Requexón, y ha sacado oro de donde no había nada.
Que un sujeto como Paco Daunesse, se quiera cargar de golpe y porrazo el bienhacer de Javi, es una felonía.
Pero igual de lamentable o peor es que lo sea para colocar en ese puesto a un "amigo" suyo (empezamos con los amiguismos en lugar de buscar el oviedismo), que abrazó, foto incluida el proyecto engendrista del Alcalde para eliminar de la faz de la tierra al Real Oviedo. Por excelente jugador que haya sido, y dado un gran rendimiento al conjunto azul, Carlos Muñoz, antes de volver al Real Oviedo debería de mostrar con muchos gestos y actos, que realmente se trata de un oviedista convencido. En tanto esto sea así, ni él, ni ninguno de los que abrazó el proyecto engendrista debería entrar en el organigrama del club. De poco nos sirve que ahora se le llene la boca proclamando su oviedismo de toda la vida, pues cunado lo tuvo que hacer, cuando lo hizo Javi Amieva, p. ej., Carlos Muñoz, se calló y no se quiso mojar NUNCA. Pero las fotos en el Hermanos Llana nos siguen hiriendo a muchos.