lunes, 27 de junio de 2005
Hubo un día que unos mercenarios que jamás podrán llamarse ni deportistas, ni futbolistas, por el sólo hecho de lo que hicieron con el Real Oviedo, decidieron burlarse del público arrástrándose por los campos de futbol de España, decidieron reirse de la historia de un club histórico vistiendo la camiseta y el escudo del Real Oviedo, y portarse como HIJOS DEL DINERO, al descender administrativamente al equipo aun cuando tenían garantizado el cobro de más de lo que van a recibir. Esos HIJOS DEL DINERO, decidieron de un plumazo escupir al aficionado azul, ensañarse en el dolor del sentimiento oviedista, y quisieron poner fin a la historia de uno de los equipos con mayor tradición futbolística con la maniobra más sucia, ruin y rastrera que se conoce en el futbol nacional. Yo propondría que ese año no tuviera ni nombre ni apellidos, y que los mercenarios HIJOS DEL DINERO que formaron parte de esa plantilla vean borrados sus nombres como aquellos que en algún momento vistieron la camiseta azul y el escudo del Real Oviedo. No son dignos de pertenecer a la historia azul.

Ayer, renaciendo de sus cenizas como el Ave Fenix (bravo Symmachiarii), unos auténticos profesionales y dignos futbolistas de formar parte con mayúscula de la historia azul, consiguieron abandonar la Tercera División, donde como tantos entrenadores han dicho, y ayer lo reafirmó el mister del Real Avila, el Real Oviedo nunca debió estar. Ellos, sin tanto nombre, como aquellos peseteros mercenarios tuercebotas y levantatapines (la mayoría de ellos acumulan descenso tras descenso a los equipos donde van), se han puesto el mono de trabajo, se han currado el sueldo, y han labrado en los barrizales el renacimiento de un club al que unos mal nacidos quisieron dar por finiquitado. Con mayor o menor calidad, hicieron honor al himno azul, con valor, pundonor y garra, y unidos, hermanados, a una afición sin igual y fiel, han conseguido lo que la mala suerte impidió a quienes el año pasado dijeron si al Real Oviedo. Gracias FUTBOLISTAS, tanto de la temporada pasada como de esta

Al frente de todo, dos personas, Antonio Rivas y Pedro Luis, hicieron una labor impagable. Tras estudiar miles de futbolístas en categorías tan desconocidas como la Segunda B y Tercera, hicieron un plantel muy competitivo, y sobre todo implicado en la causa del Real Oviedo. Y este año volvieron a repetir éxito con unos futbolistas, que son dignos de vestir una camiseta con tanta historia como la del Real Oviedo, pero que además son excelentes personas, y han creado un ambiente de buen rollo y unión increible. Gracias ANTONIO RIVAS y PEDRO LUIS.

La jornada se presentaba tranquila, ya que el resultado de la ida dejaba claramente sentenciada la eliminatoria salvo que las cosas se torciesen mucho. Pero el día no parecía invitar a que nada se torciese. Los más de 25.000 espectadores, pintando el Carlos Tartiere de azul con sus camisetas, eran un buen augürio. Ya no sólo la tranquilidad del resultado de la ida, sino el ambiente impresionante hacía que los jugadores azules jugasen con demasiada ventaja. Y el Real Avila, vino a disfrutar también del mejor ambiente que muchos de sus jugadores vayan a vivir nunca jamás en un campo de futbol.
Lo demás fue una fiesta, o una locura, pero bendita locura, de jugadores, técnicos, espectadores. Bienmerecido lo tienen todos. Ahora a pensar en el siguiente paso, que deportivamente es dar otro escalón más, ya que tampoco la Segunda B es una categoría en la que por historia deba estar el Real Oviedo; y extradeportivamente, conseguir que la afición siga siendo el motor y el pulmón del equipo, evitando que otros indeseables se situen en el poder dirigente del club.

Y personalmente, quien escribe estas lineas, piensa que el proyecto de seguir subiendo peldaños, cojearía sin la figura de Antonio Rivas,
Publicado por LUNA-DE-SIERO @ 12:08  | OPINION
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Comentarios
Saludos a tod@s.Estoy un poco harto de oir y leer comentarios en todos los medios referentes a la lealtad que deben tener los jugadores de futbol a la afición. Creo que hay que distinguir entre afición, deportividad y profesionalidad. La afición es la que sentimos todos hacia el Club; otra cosa es la profesionalidad que pertenece a la dedicación de todos los profesionales del futbol, entre ellos los jugadores; y la deportividad es la aceptación del futbol como un deporte, competitivo, pero un deporte. Los futbolistas viven del futbol, no viven para el futbol, y por tanto, son merecedores de su sueldo, pues su familia y sus hijos tambien comen. Aún así, aunque les deban ser profesionales a una entidad, esa entidad y su afición, también les deben los ingresos recibidos por la entidad (en el caso de Oli los ingresos para las arcas del Oviedo que tuvo que aportar el Betis), el esfuerzo realizado, las tardes de futbol que hizo disfrutar a la afición, etc.(continua en el siguiente comentario
Publicado por Jose Manuel
martes, 25 de julio de 2006 | 14:07
(Viene del anterior comentario) Creo que los futbolistas se han ganado con creces la inversión que en ellos hizo el Club. Así que se podría revisar la idea, muy de moda, de abuchear, despreciar y/o insultar a un jugador de futbol que se va a otro Club, pues creo que al igual que un arbitro ovetense, aficionado al Clud, sería capaz de pitar un penalti en contra del Oviedo, si fuera merecedor de ello, sin dejar de querer a su ciudad y sin dejar de ser el mismo aficionado al Club, igualmente, un futbolista tiene derecho a elegir su futuro profesional en otro Club que mejore su ficha personal (todos tenemos derecho a mejorar profesionalmente), sin dejar de querer a su Club por ello, y sin dejar de saber cual fue el Club donde creció deportivamente.De otra parte, propongo la valoración de los conceptos: Aficionado, Deportivo y Profesional, teniendo en cuenta el cambio que se produce, hace ya algunos años, desde el futbol deportivo al futbol profesional.(continua en el siguiente comentario)
Publicado por Jose Manuel
martes, 25 de julio de 2006 | 14:18
Finalmente, quiero hacer una crítica sobre la manipulación que hacen los directivos sobre los aficionados, cuando un futbolista no obedece a los intereses deportivos y económicos de un Club.
No es cierto lo que se dice en este blog, es una burda mentira manipuladora, que sólo busca engrandecer la figura de D.Antonio Rivas, que nunca ha defendido al Club, y sí a sus intereses económicos. Al pan pan y al vino vino. Un saludo y ánimo. Arriba el Oviedo.
Publicado por Jose Manuel
martes, 25 de julio de 2006 | 14:32
Como autor del artículo, no puedo más que discrepar de tu comentario, y ello porque jamás en ninguna de las críticas que se ha realizado en éste blog, se ha negado el derecho de un jugador a cobrar lo pactado en contrato. La crítica, que no sólo yo, simple aficionado, sino la gran generalidad de la afición hace a los mercenarios del 92/93, y ya que personalizas en un jugador, con Oli a la cabeza, lo es porque después de haber arrastrado con su desidia y desinterés en el campo, al equipo a Segunda B, con la merma económica que ello supone para cualquier club, exigieron quedar en libertad y cobrar el 100% de sus contratos YA. Sigue ...
Publicado por LUNA-DE-SIERO
martes, 25 de julio de 2006 | 18:10
Y como eso no era posible, en buena medida por su actitud, que echó a la gente del campo, y a los inversores y empresarios los alejó definitivamente, ya que por debajo de Segunda División no interesa ningún equipo, pues decidieron ejercer de mercenarios donde la "peseta" está por encima del corazón y sentimiento de la afición, y la historia del club.

Los que han llevado al equipo al desastre económico tienen un nombre: G & P (González y Prieto, y ahora, los mismos con otra cara la de García y Pintado). Los que han llevado al equipo al desastre deportivo son LA PLANTILLA DE MERCENARIOS
Sigue ...
Publicado por LUNA-DE-SIERO
martes, 25 de julio de 2006 | 18:17
Y ello porque pudiendo haber aceptado un aval (que hasta la fecha se ha aceptado, incluso con menos garantías, en todos los clubs, que han llegado a esa situación límite: lease Sporting de Gijón, p. ej.), prefirieron herir de muerte la historia de un club y el sentimiento de una afición. Eligieron, tras haber descendido deportivamente, por su falta de profesionalidad y dedicación en el campo, quedar libres y poder negociar nuevos contratos, a que el club pudiese respirar en Segunda B (pues el descenso a Tercera suponía casi la desaparición del club)

Y aquí surge la figura de Rivas y el amor a los colores antes que al dinero, que se puso a hacer un equipo sabiendo que no iba a haber casi ni de donde cobrar. Luego la afición puso el resto. Por sólo eso, RIVAS merece un monumento, y la PLANTILLA DE MERCENARIOS ser enterrados bajo mierda
Publicado por LUNA-DE-SIERO
martes, 25 de julio de 2006 | 18:23