«Hace 15 años que no celebramos nada». Así resumía ayer Vili, gerente del Real Oviedo, los sentimientos de la afición azul ante el ascenso del club a Segunda B, tras dejar franca la eliminatoria frente al Ávila con el 1-5 del pasado domingo. Las previsiones de la entidad son de que asistan al partido de mañana a las 9 de la tarde, «entre 25.000 y 28.000 aficionados».
El consejo de administración y la Asociación de Peñas Azules abogaron ayer por «pasar página» al «agradecer al alcalde, Gabino de Lorenzo, y al Ayuntamiento» la cesión de la Casa Consistorial para la celebración del ascenso. «Todos cometemos errores y lo pasado, pasado está», afirmó el consejero del club oviedista Salvador Fuente.
De hecho, el Real Oviedo y el Ayuntamiento se han puesto de acuerdo para organizar los actos del más que posible ascenso y, para ello, han dispuesto una celebración «de primera» por las calles de la capital tras la finalización del partido.
El Ayuntamiento ha cedido la banda de gaitas y de música municipales para que amenicen los prolegómenos del encuentro y ha puesto a disposición del club la colaboración del Área de Seguridad Ciudadana, para garantizar la ausencia de incidentes en la celebración.
Una vez finalizado el partido los jugadores partirán sobre un camión articulado preparado al efecto, y alrededor de las 23.45 horas hasta la plaza de la Escandalera, donde se espera que lleguen poco antes de la una de la madrugada con una sesión de fuegos artificiales para el cierre de fiesta.
Desde allí, los jugadores se dirigirán andando hasta el Ayuntamiento. Los jugadores y el presidente del club, Manuel Lafuente, se asomarán a uno de los balcones para saludar a la afición. Inicialmente no está prevista la presencia de ningún político, pues se pretende que sea una fiesta del oviedismo
El jefe de la Policía Local, José Manuel López, los consejeros Salvador Fuente y Evilasio Sánchez, y el presidente de las peñas oviedistas, Miguel Fernández, abogaron por una celebración «cívica» y «sin incidentes», ante el temor a posibles críticas hacia el alcalde por parte de la afición.
El partido no ha sido declarado de alto riesgo, aunque no menos de 100 policía locales, agentes del Cuerpo Nacional, 40 voluntarios y efectivos de Protección Civil velarán por la seguridad.