El capitán del Oviedo, Aitor Aldeondo, cree que “se nos ha puesto muy de cara todo y ahora hay que hacer un buen partido el sábado, ganar para la gente y que sea una fiesta”. Un alivio, pues el partido del sábado se afronta con tranquilidad, aunque sin perder tensión. Lo mejor es haber despejado las dudas que se tenían en torno al equipo, porque “la gente iba a tener dudas hasta el último partido, pero el equipo ha dado el callo y ha cumplido de sobra”.
No ha atravesado sus mejores momentos en la primera quincena de junio, porque “en la primera eliminatoria estaba dolido por no jugar, pero había que pasar la eliminatoria juegue quien juegue y meta los goles quien los meta. En la segunda eliminatoria tuve oportunidad de jugar, salí con el 1-2 y pienso que no lo hice mal en la media hora que estuve en el campo. Supimos aprovechar los huecos”.
Aitor se trae un maravilloso recuerdo del Estadio Adolfo Suárez: “Yo he jugado en campos de 40.000 ó 45.000 personas, pero lo del otro día en Ávila no es comparable con otros partidos ni de Primera ni UEFA ni nada”. Y el sábado llegará la segunda parte, en casa: “Se pide a la gente que venga porque sería un récord meter en Tercera a 30.000 personas. Aunque no sea un partido de mucha tensión, esperemos que la gente acuda porque va a ser una fiesta de celebración que nos merecemos todos los oviedistas”.
Aitor repite el llamamiento que se está haciendo a los aficionados desde el Club cuando finalice el partido del sábado: “Si salta la gente al campo, te vas pronto al vestuario porque no te dejan ni respirar. Si la gente se queda en las gradas nosotros nos quedaremos en el césped el tiempo que haga falta. Que la gente disfrute desde la grada para que nosotros podamos acercarnos a ellos”.