Michu cree que el pasado domingo “salió un buen partido. Había nervios pero a medida que pasaban los minutos el equipo estaba mejor, haciendo ocasiones y se veía que íbamos a venir con una renta bastante buena”. El sistema dispuesto por Antonio Rivas dio un resultado extraordinario, aunque “si no sale bien la gente se le hubiera echado encima. Nos salió muy bien, porque ganamos 1-5 pero tuvimos diez u once ocasiones de gol y podíamos haber venido con algo más de renta”.
Lo más destacado para todos fue lo que ocurrió en la grada antes, durante y después del partido: “Aquello fue impresionante. Espero que aquí el sábado se duplique o se triplique y sea una fiesta total de la ciudad”.
Y si la fiesta en Ávila, con 4.000 aficionados desplazados, fue impresionante, no lo será menos lo que se vea el sábado en el Carlos Tartiere: “Hay que esperar y verlo, pero con la afición tal como se ha portado todo el año un poco de idea te puedes hacer. Quieren meter 30.000 personas, así que va a ser impresionante”. Porque nadie imagina que se pueda perder, “si nos levantan esta eliminatoria, no levantaría cabeza. Hay que salir a ganar y, como decía el míster, si no encajamos, mejor”.
Larga celebración prevé Michu: “La noche del sábado que se alargue hasta el martes”.
Y cerramos con una buena noticia. Aunque siempre está en boca de todos que Michu se irá pronto del Real Oviedo, el chaval lo tiene claro: “Yo quiero jugar en el Oviedo. Se lo dije al presidente y espero estar aquí el año que viene ayudando al Oviedo en Segunda B”.