Desde el club se solicita encarecidamente que el público respete la celebración que los jugadores puedan realizar en el terreno de juego, con los aficionados en la grada, tras el final del encuentro, ya que se pretende que la fiesta esté reservada para los jugadores y que así todos los que acudan puedan disfrutar de la misma.
La invasión del terreno de juego llevaría además de multas económicas al club, la suspensión de toda celebración y que los jugadores se retirasen a vestuarios.
El Real Oviedo ha realizado el siguiente comunicado:
El Real Oviedo quiere que el partido del próximo sábado sea un homenaje tanto a los jugadores, que con su trabajo y esfuerzo han hecho posible que la situación sea la que es, como a la afición, que en todo este tiempo, y pese a recibir muy pocas alegrías, ha seguido fiel al color azul carbayón.
Para que todo salga bien, se han establecido una serie de medidas con el fin de que todos, sin excepción, podamos disfrutar de la fiesta que, si no sucede nada extraño, seguirá al partido del sábado. La que en mayor medida afecta a la afición es la de la ya famosa invasión de campo. El Real Oviedo entiende que es algo que se ha puesto de moda en las últimas temporadas en el fútbol español y que son muchos los niños, y no tan niños, a los que les hace ilusión abrazar a los jugadores. Es comprensible. Pero queremos que el sábado todos disfruten de la fiesta y que los jugadores puedan agradecer los ánimos de estos dos años a la afición. La misma plantilla se ha visto muy interesada en que nadie salte al campo para poder celebrar el ascenso con todos los que ese día nos demos cita en el Nuevo Carlos Tartiere.
Al finalizar el partido contra el Coruxo, centenares de personas saltaron al césped. Se entiende la alegría, pero hay que tener en cuenta que son muchos los que, por el motivo que sea, no pueden o no quieren saltar al campo, y ellos también tienen derecho a disfrutar de la fiesta. En Oviedo hace mucho que no celebramos algo relacionado con el fútbol, por eso queremos que sea algo realmente grande, y que las escenas de emoción que se vivan en el campo puedan ser observadas por todos los oviedistas. Además, evitando la invasión del campo, nos ahorraremos desperfectos en el campo y porterías, algo que no viene bien a la economía del club.
Para que no haya problemas, un “cuerpo” de voluntarios trabajará durante el partido. Pedimos para ellos todo el respeto del mundo, porque sacrifican su tiempo y el disfrute del partido por ayudar al Real Oviedo.
El Real Oviedo quiere brindar una gran fiesta a su afición, y por ello pedimos que el sábado todos disfrutemos desde la grada de los minutos que sigan al pitido final. Que el Tartiere cante, bote y baile, y que las calles de la ciudad sean una gran fiesta durante toda la noche, pero que en el estadio sean los jugadores los que puedan dar una vuelta de honor al campo, recibiendo el cariño de toda la afición, y dando lugar a las emotivas escenas que siguen a los éxitos deportivos.
POR ELLO, EN NOMBRE DEL CLUB Y DE LOS AFICIONADOS, NO INVADIR EL TERRENO DE JUEGO AL FINAL DEL PARTIDO