martes, 21 de junio de 2005
Salir de Tercera División bien merece una despedida a lo grande y eso es lo que quiere conseguir el Real Oviedo. El conjunto azul sueña con un Carlos Tartiere abarrotado por 30.000 espectadores y la afición azul parece dispuesta a escribir otra página inolvidable en la historia reciente de la entidad y, sobre todo, en el fútbol español. Sólo un sentimiento como el oviedista es capaz de conseguir los logros alcanzados en los últimos años y ahora preparan una despedida a lo grande para salir del sótano del infierno .

Las primeras horas tras el 1-5 de Avila fueron una locura en las oficinas del club. La demanda de entradas es constante y ayer ya se despacharon un buen número de localidades, tanto para socios como de público en general. "La gente llevaba mucho tiempo esperando algo así y ahora lo están demostrando", reconoció ayer Vili, que no descarta nada, "esta gente ya nos ha acostumbrado a sorprendernos y nadie sabe lo que puede pasar en el partido del sábado". Vili, que ya vivió dos ascensos como jugador, cree que la afición oviedista "se merece disfrutar de toda la semana y que el sábado se complete la fiesta consiguiendo el ascenso".


Las dos últimas temporadas ya dejaron cifras para la historia. La primera llegó con los 12.000 socios que sacaron su carnet para ver al equipo en tercera y que se quedó corta con respecto a ésta en la que se rozaron los 13.000. El primer partido contra el Oviedo ACF reunió en el Tartiere a más de 17.000 personas y fue noticia en todo el país, pero el verdadero registro escandaloso llegó en el encuentro de vuelta de la promoción, ante el Arteixo, cuando el Tartiere rompió la barrera de los 20.000 espectadores situando el fútbol de Tercera en la elite nacional. El próximo reto es dejar corta esa cifra y conseguir colgar el cartel de no hay billetes algo que sólo sucedió, hasta este momento, en el primer derbi contra el Sporting, tras bajar a Segunda.

Los precios para el encuentro no van a variar. Los socios adultos pagarán 12 euros, si bien los que presenten la entrada del partido contra el Coruxo tendrán un descuento de seis. Los sub-25 pagarán seis euros y los niños tres. Para el público no socio, los precios irán de los 18 euros de los adultos, hasta los seis de los niños, pasando por los doce de los sub-25. La demanda y el ritmo de venta hacen presagiar una gran taquilla que también aliviará la delicada situación económica de la entidad y le permitirá afrontar algunos pagos pendientes.

Los aficionados se preparan para una gran fiesta y también para despedir a Manuel Lafuente que presidirá por última vez un encuentro del Oviedo desde el palco. "Creo que el campo se va a llenar", vaticina el mandatario oviedista, "la gente se merecía un partido y un resultado como éste". El hombre que ha dirigido los destinos de la entidad azul en los años de crisis más aguda dirá adiós desde el palco y lo hará con sabor agridulce: "En lo deportivo será una despedida como siempre quise que fuese, celebrando el ascenso del equipo a Segunda B y poniendo rumbo hacia el fútbol profesional donde debe estar este equipo". Pero no todo iban a ser alegrías en una trayectoria marcada por los disgustos. "En lo económico, ésta no era la fórmula que yo había pensado para dejar la entidad, pero las cosas han venido así y hay que aceptarlas". Lafuente sabe que la afición del Oviedo estará a la altura de las circunstancias y cuando se le habla de un posible lleno en el Tartiere reconoce que cree en él pero entiende que "sería el colmo de los colmos. Reunir 30.000 personas en un partido de Tercera División parece imposible, pero para nuestra gente está claro que no hay barreras".

Los próximos días seguirán marcados por la euforia de una afición, que quiere vivir el ascenso intensamente y que sólo piensa en que llegue cuanto antes el final del partido del sábado para celebrar el cambio de categoría.
Publicado por LUNA-DE-SIERO @ 11:21  | REAL OVIEDO
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